La analogía de la que la XI Bienal de Arte de Lanzarote se hace eco es la que se da en el ámbito en el que Canarias es un punto focal de recepción y emanación, puerta y puente entre el océano Atlántico y los países europeos. Pero, la historia en pocos casos es contada desde el punto que corresponde, de hecho, la historia atlántica es una “construcción puramente europea”. Es decir, una narración que emplea códigos desarrollados desde lugares de privilegio y que en la obras de Tania Candiani (México, 1974), Marco Montiel-Soto (Maracaibo, 1976) y Carlos Martiel (La Habana, 1989) son puestos en crisis desde los conceptos de cuerpo –performático–, naturaleza y memoria.

Reseña crítica de «XI Bienal de Arte de Lanzarote» en el MIAC, Lanzarote. Por Dalia de la Rosa.

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