La obra de Rogelio López Cuenca ha caminado, desde los años ochenta, entre la poesía, las artes visuales y los medios de comunicación de masas. Con su trabajo, López Cuenca ha practicado una poesía visual propia que se mueve dentro de la tradición de la crítica institucional y las derivas del pop a través de medios como la pintura, la instalación, la intervención urbana y la edición. Las preocupaciones del artista giran en torno a temas como el espacio de la ciudad, el lenguaje popular y el lenguaje de las vanguardias. No obstante, a partir de 1992 su obra vira y comienza a realizar intervenciones críticas con el sistema contemporáneo reflejando cuestiones como las políticas migratorias, de la memoria histórica, la especulación urbana o la espectacularización de la cultura. Ahora, todo esto puede verse en la exposición que acoge el Museo Reina Sofía hasta el 26 de agosto de 2019 bajo el título Yendo leyendo, dando lugar y que ha sido comisariada por Manuel Borja-Villel.

Esta muestra es la primera retrospectiva del artista y muestra una selección de obras de carácter  dialógico e inequívoca vocación procesual, con las que indaga en cómo se construyen los relatos hegemónicos, tanto en ámbito político-económico como socio-cultural. Además, explora las fisuras que se puedan producir en ellos. En su trabajo, López Cuenca toma imágenes y textos de medios de la alta y baja cultura y en ocasiones las coloca en dispositivos comerciales públicos para denunciar situaciones de violencia y discriminación. La muestra se cierra con la instalación Las islas, que ha sido producida específicamente y en la que se hace una relectura crítica de textos y grabados históricos relacionados con el «descubrimiento» de América.

(Yendo leyendo, dando lugar en Museo Reina Sofía, Madrid. Desde el 3 de abril hasta el 26 de agosto de 2019)