La Fundación Cerezales (León) presenta Voces que caminan, una exposición de Leyre Goikoetxea Martínez y Gabriel Villota Toyos que plantea una lectura transhistórica para reflexionar sobre la vida nómada. La nave que acoge las exposiciones de la Fundación Cerezales, ha sido intervenida con los dos enormes triángulos a cada costado, apuntando al cielo, formando una suerte de tiendas de campaña. Y bajo su techo, el espacio acoge las voces de los cuerpos arrieros, trashumantes, peregrinos, deambulantes, que protagonizan la muestra.

Como si de un campamento nómada se tratara, Voces que caminan se queda durante unas semanas de invierno en la fundación, montando sus tiendas en la galería, dejando así escuchar sus voces, sus sonidos y sus cuerpos desplazándose por los diferentes rincones de la misma. Esas voces caminantes detienen por un momento sus recorridos. Recorridos por el espacio y el tiempo, que atraviesan épocas y geografías varias: registros, rastros, huellas sonoras producidas por el cuerpo humano en su eterno deambular, como condición elemental de la existencia.

Voces que caminan es una exposición en movimiento, que atraviesa el espacio y viaja en el tiempo: de la Hispania romana del final del Imperio al presente; de los hielos antárticos a los desiertos australianos, pasando por páramos y bosques ibéricos; de la literatura de viajes a la vídeo-instalación y el Soundwalk, recorriendo entre medio episodios de la Historia y del Mito. En el camino, las tribus nómadas que lo protagonizan se van deteniendo en algunas estaciones de paso, recogidas bajo esas carpas tendidas en el interior de la sala en una suerte de via crucis laico.

La instalación ha sido realizada junto a Carme Nogueira, que ha ideado una «distribución muy especial, sin reparto, en un espacio sin fronteras ni cierre”.

(Voces que caminan, en Fundación Cerezales, León. Del 16 de enero al 10 de abril de 2022)