La Sala Alcalá 31 (Madrid) presenta una exposición del artista Guillermo Mora. Un puente donde quedarse construye un diálogo con la arquitectura de la sala e incide sobre cómo se percibe y transita este espacio. Una puesta en cuestión de las jerarquías y los órdenes preestablecidos que conduce hacia nuevas vías de transitar, mirar y experimentar el espacio y la pintura.

En esta exposición, el espectador podrá transitar una gran instalación que se nutre de la arquitectura de la Sala Alcalá 31 y que abarca todo el espacio. Una obra, realizada específicamente para la muestra, que está formada por 12 módulos que cruzan el espacio de izquierda a derecha y de arriba abajo, redirigiendo la mirada del espectador. Esta instalación, que modifica el recorrido lineal de la sala con un movimiento en zig-zag, favorece la idea de pintura como barrera física, uno de los temas en los que Guillermo Mora persigue dentro de su producción artística.

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Vista de la exposición.

Desde el comienzo de su carrera, Guillermo Mora pone en cuestión el papel de la pintura como ventana contemplativa, cuyo supuesto fin ha sido durante siglos el de ilustrar y acercar el mundo al espectador. El artista cuestiona esta premisa e invita a reflexionar acerca del rol institucional que la pintura ha protagonizado históricamente, ocultando aquellas otras visiones e interpretaciones posibles. Un puente donde quedarse utiliza precisamente ese poder de narración y de cambio de la pintura, para provocar nuevas interpretaciones y perspectivas en este caso a través de la Sala Alcalá 31.

La relación de esta instalación con el resto de piezas que incluye la exposición establece un juego evidente entre lo macro y lo micro, entre lo expansivo y lo reducido. Por ello, Un puente donde quedarse pone en cuestión los límites tradicionales de la pintura: bidimensionalidad, frontalidad, representación, marco y pared, abordando al mismo tiempo otras cuestiones que trascienden los pictórico e insinúan otras formas de existir.

(Un puente donde quedarse, en Sala Alcalá 31, Madrid. Del 28 de abril al 24 de julio de 2022)