Pas un Orange (Barcelona) presenta Twilight Objects, una exposición que reflexiona acerca de la eterna sensación de colapso que acompaña la experiencia contemporánea, en la que nuestros horizontes se desdibujan para hacernos vivir en un eterno crepúsculo, como propone Aurélien Le Genissel, director del espacio. La muestra dirige su atención sobre los objetos que manifiestan y son testigos de este eterno crepúsculo.

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Nicolás Lamas, Traces of networks and activity

Esta lectura de los objetos como testigos de un fin del mundo que todavía no ha sido contado es lo que impregna toda la exposición, resultando en una suerte de tablero donde cada pieza juega su papel, tomando una agencia individual y al mismo tiempo colectiva. De esta forma, la idea del eterno crepúsculo resuena con una concepción del objeto artístico como independiente de significados concretos. Porque, en un mundo sin horizontes ni líneas temporales fácilmente demarcables, ¿qué significación pueden tomar los objetos, sino la que les da cada experiencia individual, lo «acontecido», como dice Le Genissel?

El comisario afirma esta realidad sobre el espacio expositivo en su texto, diciendo que es «algo así como una vanitas de lo venidero. No sabemos si algo extraordinario ha ocurrido o simplemente el tiempo ha pasado. Quizás sea lo mismo».

Artistas participantes: Lasse Schmidt Hansen, Jason Dodge, Haris Epaminonda, Nicolás Lamas, Francesco De Prezzo y Maarten Van Roy.

(Twilight Objects, en Pas un Orange, Barcelona. Del 2 de diciembre de 2021 al 29 de enero de 2022)