Pensar en Brujas es pensar en un cuento medieval donde cada rincón te permite construir con la mirada una imagen de postal. El peso histórico de la ciudad y la sensación de contención es justamente lo que se «rompe» con la Trienal de Brujas de arte y arquitectura, una propuesta que consigue que la ciudad mire hacia el futuro y que la contemporaneidad también forme parte, en sintonía con la historia, del paisaje urbano. Tal y como indica Renaat Landuyt, el alcalde de Brujas: «Bélgica es pasado pero también futuro, en la Trienal usamos la historia para mirar al futuro».

Estamos hablando de la segunda edición –en su versión contemporánea, puesto que ya en los años 70 Brujas tuvo una trienal de arte que tenía lugar en un salón– de la Trienal de Brujas de arte y arquitectura que, en esta ocasión, lleva por título Ciudad Líquida. Un título que remite a la Modernidad Líquida de Zygmunt Bauman, sociólogo y filósofo polaco-británico que estudió el cambio social y la sociedad líquida. En este sentido, las instalaciones arquitectónicas de carácter temporal que se han instalado a lo largo y ancho de toda la ciudad, ofrecen posibles respuestas a los momentos de crisis en la sociedad líquida. Así mismo, Brujas es una ciudad que al mismo tiempo vive de y con el agua de los canales y del mar. La ciudad líquida, literalmente rodeada por agua, se transformará en una Liquid City metafórica.

A partir de esta premisa, las propuestas instalativas presentes en la Trienal responden a tres tipologías. En primer lugar, aquellas intervenciones que proponen, desde la utopía, posibles maneras de vivir en un futuro en el que el nivel del agua subirá y las ciudad quedarán sumergidas. En esta línea, destacan los proyectos Infiniti (2018) de Peter Van Driessche, una estructura vertical situada en el estanque en Oud Sint-Jan que consiste en cápsulas que se apilan formando torres. Con esta instalación, Van Driessche crea unidades rectangulares que son lugares para alojarse, trabajar y vivir y que pueden moverse a medida que sube el nivel del agua. De la misma manera, Nlé Kunlé Adeyemi ha instalado en Minnewater la tercera versión de su Escuela Flotante, un edificio móvil capaz de adaptarse a las cambiantes mareas globales y lo suficientemente fuerte como para resistir inundaciones o tormentas intensas. Esta Escuela Flotante es también un aula, un espacio de exposición y un punto de encuentro con el agua.

La funcionalidad y el uso práctico de las instalaciones propuestas sería la segunda tendencia visible en las intervenciones de los artistas y arquitectos de la Trienal de Brujas. El vistoso Pabellón de los arquitectos SelgasCano situado sobre el canal Coupre es ejemplo de ello. Se trata de una construcción orgánica con paredes translúcidas construidas a partir de un inédito PVC que cambia de color –de rosa a naranja– según la luz que haya en cada momento. Este pabellón flotante, además de un lugar para el descanso, se convierte en una plataforma de baño de la que disfrutar los fines de semana de julio y agosto. En esta misma línea, y situado en Langerei a la altura del Snaggardbrug, se halla la isla flotante del estudio de arquitectura coreano OBBA: una plataforma sobre el agua que pretender ser un espacio público y en movimiento adicional en el centro de Brujas. La instalación crea un nuevo espacio de paseo y descanso en el que una serie de redes elásticas crean hamacas y bancos que se encuentran ligeramente inclinados sobre el agua.

Por último, una visión conceptual y más cercana a lo artístico sobre lo que significa la Ciudad Líquida está presente en algunas de las propuestas de la Trienal de Brujas. Acheron I de Renato Nicolodi, por ejemplo, es una instalación en el agua mediante la que se sugiere una relación entre nuestra sociedad y el inframundo mitológico. Situado en Langerei, a la altura del Duinenbrug, la obra de Nicolodi materializa la transición entre la vida y la muerte, se trata de una escultura que es puerto, entrada, puerta entre el presente, el futuro y el pasado. En clave artística, una de las importantes propuestas presentes en la Trienal, es la exposición Arquitecturas líquidas, muestra que se nutre de la colección del FRAC Centre-Val de Loire, para efectuar un recorrido histórico sobre el concepto de la Ciudad Líquida y aproximarnos a la narrativa a partir de obras de arte contemporáneas.

(Trienal Brujas 2018: Ciudad Líquida, del 6 de mayo al 16 de septiembre de 2018)