Miriam Cahn. Todo es igualmente importante, muestra que acoge el Museo Reina Sofía hasta el 14 de octubre, propone un recorrido por la producción artística de Miriam Cahn (Basilea, Suiza, 1949) desde sus inicios en la década de 1970 hasta la actualidad. Para Cahn, dibujar, pintar, fotografiar, esculpir o escribir adquieren pleno sentido al poner su propio cuerpo en movimiento. Éste funciona como una herramienta performativa: no solo es representado, sino que encarna materialmente las coordenadas (edad, condiciones físicas, etc…) que el trabajo artístico pone a prueba, tanto a diario como en el tiempo extendido de la biografía.

Esta centralidad del cuerpo se relaciona con la toma de conciencia feminista de Cahn desde los inicios de su trayectoria en los años 70, desplazando el dominio tradicionalmente ejercido por la vista y la facultad de la razón. De ahí que explique que sus manos son su “herramienta para pensar” y que medios tradicionales, como la pintura al óleo o el dibujo al carbón, aparentemente anacrónicos, se afronten en su trabajo de modo poco convencional, como procedimientos a través de los que establecer una peculiar relación con el tiempo.

 

Miriam Cahn desarrolla una práctica artística atrapada entre la opresión y la fascinación. Sus obras representan figuras que saturan el campo pictórico en un espacio vacío sin apenas referentes. Estos seres fantasmales y alucinatorios poseen rasgos esquemáticos y primitivos: sus cuerpos, a menudo desnudos, centellean iluminados por una luz fluorescente y artificial, mientras que sus rostros, de aspecto vulnerable, dibujan gestos violentos y perturbadores. Los arquetipos que pueblan este universo iconográfico conducen a interpretar su pintura a partir de temas existenciales, como la soledad, la sexualidad, la violencia y la destrucción, al tiempo que remiten, junto con sus textos, a situaciones concretas, como las guerras del Golfo y los Balcanes, el accidente nuclear en Chernóbil o la actual crisis de los refugiados y el movimiento #MeToo.

Concebida como “una forma biográfica de ver el mundo”, esta exposición, comisariada por Ana Ara y Fernando López, abarca desde sus primeros cuadernos y dibujos en carbón hasta sus últimas obras; en ellas cada gesto, cada movimiento, cada pensamiento es “igual de importante” que el resto. Sus obras recorren así temas cruciales que han preocupado a la artista a lo largo de toda su trayectoria: la guerra y la violencia, la sexualidad, la naturaleza, la familia o la muerte. Dibujos de gran escala, colores brillantes o perspectivas inusuales perturban la percepción del espectador respecto a lo que se le da a ver. De ahí la importancia que cobra la instalación de éstas en el espacio, tarea que lleva a cabo dando entrada a la intuición y permitiendo un amplio margen de improvisación en el proceso del montaje.

(Miriam Cahn. Todo es igualmente importante en el Museo Reina Sofía, Madrid. Hasta el 14 de octubre de 2019)