OPINIÓN

Es lo que pensaron una serie de artistas latinoamericanos en la década de los sesenta cuando pensaron en Nueva York, y allá se fueron. Para la mayoría no resultó ser el lugar adecuado. Para otros tal vez sí. París fue “ese lugar” durante décadas. París era el lugar donde había que estar hasta hace relativamente poco. Por la capital francesa pasaron artistas de todo tipo, por miles, durante años. Y dentro de “ese lugar” había otros pequeños lugares indispensables donde había que estar, donde tenían que verte, donde tu debías ver a los otros que como tu pensaban que ese era exactamente el lugar donde había que estar. Barrios, cafés, discotecas, esos lugares donde se socializa, y también academias, escuelas… prácticamente todas las artistas del siglo XIX pasaron por la misma Académie Julian, generando asociaciones, amistades, y también claro está, enemistades.

Puedes comprar solamente este artículo aquí