Este 24 de enero arranca su nuevo año el programa expositivo de Foam con una exposición dedicada al estadounidense Wright Morris, que además es la primera que se le hace en los Países Bajos. La muestra, que podrá verse hasta el 5 de abril, recibe el titulo de The Home Place. Morris es fundamentalmente conocido por su faceta de escritor, pero también exploró la fotografía; retrató la pobreza y el declive que plagó a los Estados Unidos en los años 30 y 40. Morris comenzó a incorporar sus fotografías en los entonces llamados libros de «foto-texto». Una de las características más notorias de la fotografía del estadounidense es la ausencia de personas, centrándose sobre todo en bodegones de objetos cotidianos con un halo de pobreza y decadencia. Las casas abandonadas, los silos en mal estado, los interiores domésticos cotidianos y los paisajes desiertos encarnan la impermanencia y el paso del tiempo. Es un enfoque único para documentar la dura realidad de la vida en las zonas rurales de Estados Unidos después de la Gran Depresión de la década de 1930.

En ocasiones se ha comparado la obra fotográfica de Morris con la de fotógrafos como Walker Evans y Dorothea Lange, coetáneos suyos, aunque su enfoque siempre fue más personal y, por momentos, autobiográfico. Morris regresó a su lugar de origen, Nebraska, tras la muerte de su padre para visitar los lugares y las personas que recordaba de su infancia. La muestra que podrá verse ahora e el Foam se centra también en sus libros The InhabitantsThe Home Place, y Of God’s Country and My People. 

(The Home Place en Foam Fotografiemuseum, Ámsterdam. Desde el 24 de enero hasta el 5 de abril de 2020)