La National Portrait Gallery de Londres acoge hasta el 16 de febrero una muestra dedicada a los ganadores del Taylor Wessing Photographic Portrait Prize 2019, un premio que desde 1993 celebra y promueve la fotografía de retrato contemporánea de todo el mundo entre artistas consagrados y emergentes.

Entre las 57 imágenes que componen la exposición, destacan las del ganador Pat Martin (Los Ángeles, 1992): dos retratos de la serie Goldie (Mother) de 2018 que protagoniza la madre del artista, una mujer que a lo largo de su vida luchó contra su adicción a las drogas. Esta serie íntima de retratos le permitió a Martin reconciliarse con ella. Con sus imágenes, el artista habla de la fragilidad de la experiencia humana y el poder del retrato fotográfico para expresar la pérdida y evocar la memoria. El fotógrafo confesó: «Durante la mayor parte de mi vida, entendí mal a mi madre y presencié cómo el mundo la malinterpretó. Fotografiarla se convirtió en una forma de mirarse en un espejo y me ayudó a encontrar detalles que nunca noté».

El segundo premio lo ganó Enda Bowe (Irlanda, 1972) con Neil, un retrato de la serie Love’s Fire Song de 2018. El jurado ha valorado la simplicidad y belleza de esta imagen, particularmente en el uso que Bowe hace de la luz natural así como en la pose y en la expresión que ha logrado en el modelo. A través del storytelling, el fotógrafo encuentra lo bello en lo ordinario: «Me concentré en lo corriente, en el día a día. Utilicé una paleta de colores saturados y expresé sutiles simbolismos, sin indicar de manera específica los lugares donde fueron tomadas las fotos. Libre de contexto político y geográfico, las fotografías hablan de anhelo, aspiraciones y vulnerabilidad de la gente joven de Belfast».

Garrod Kirkwood (Inglaterra, 1979) recibió el tercer premio por The Hubbucks de la serie England de 2018. Kirkwood retrata a una familia de viaje de vacaciones, en un coche cargado de colchonetas, toallas y otros objetos sujetos por finas cuerdas. El fotógrafo explica que la escena es «mágica» porque podemos identificarnos con cada uno de los personajes que componen el retrato familiar. Describe la fotografía como una «escena cinematográfica propia de la vida real». El jurado valoró el sentido de espontaneidad de la imagen además del uso que el fotógrafo hace del color.

(Taylor Wessing Photographic Portrait Prize 2019, National Portrait Gallery, Londres. Del 7 de noviembre al 16 de febrero de 2020)