VÍDEO

 

A menudo se habla del cine como una ventana abierta hacia una posible realidad. Solar Breath (Northern Caryatids) (2002) es una pieza de vídeo de 62 minutos del cineasta experimental canadiense Michael Snow (1929) que consiste en una grabación ininterrumpida y sin edición posterior de una ventana abierta. Se trata de una pieza que cuestiona el paradigma del cine entendido como ventana abierta sobre realidades ilusorias puesto que enfrenta al espectador, voyeur por naturaleza, a la frustración de no poder atravesarla y ver lo que se esconde tras la cortina.

El cine de Michael Snow investiga la duración y contemplación de espacios inmóviles. Una tendencia visible en piezas como Rameau’s Nephew by Diderot (1974) y que, por lo tanto, conviertente a Solar Breath en una suerte de homenaje de sus primeros trabajos que permite contextualizar el interés personal de Snow por aquellos gestos “no-espectaculares”. Solar Breath (Northern Caryatids) remite a las antiguas esculturas de figuras femeninas –a menudo con función de columnas– cuyas largas túnicas esculpidas simulaban estar alzadas por el viento. En la pieza de vídeo, es el viento justamente lo que hace que la cortina se mueva revelando mayor o menor parte de un exterior en el que se distingue un panel solar que alimenta la cámara. La luz se convierte así en aquello que alimenta la cámara que la registra. Después de hincharse, la cortina es absorbida por la corriente produciendo un fuerte sonido al pegar contra el cristal que la separa de la vista del exterior. Golpe que también pega contra la pared que recibe la proyección.