TEA- Tenerife Espacio de las Artes presenta la exposición colectiva Para que haya fiesta tiene que danzar el bosque, que tiene como principal objetivo la reflexión acerca de las condiciones contemporáneas de habitabilidad. La muestra busca generar una serie de miradas y de voces heterogéneas y provenientes de diferentes zonas geográficas para proponer espacios y puntos de encuentro donde vivir juntos, favoreciendo los espacios de regeneración en vez de destrucción. En este sentido, la exposición se posiciona en el contexto de fragmentación social que vivimos actualmente, en el que el capitalismo ha tenido un papel principal. Cuestiones como la solidaridad planetaria (entre seres humanos y otros seres no humanos) y la protección de la vida son cruciales para el discurso de la exposición.

Vista de la exposición

El espacio expositivo se puede describir como un conjunto de portales conectores entre diferentes partes del mundo, como una suerte de espacio para la fabulación y la ficción especulativa. Comisariada por Michy Marxuach, la muestra se concibe como una constelación de miradas y voces, de seres, preguntas, prácticas y posibles soluciones a los problemas que plantea. Muchas de las piezas solo podrán ser escuchadas a través de los teléfonos móviles, por lo que se recomienda que se traigan auriculares. La exposición se presenta como una serie de capas de sonido superpuesta, donde se incluyen las voces de artistas como Chris Marker, Cecilia Vicuña, Florian Dombois u Onda Corta, además de los llamados «portales» de creadores como Diego del Pozo Barriuso, Ela Spalding, Nesta, Ernesto Pujol o Karla Claudio-Betancourt.

(Para que haya fiesta tiene que danzar el bosque, en TEA- Tenerife Espacio de las Artes. Del 2 de julio al 26 de septiembre de 2021)