La obra de Carmen Calvo se expone en el Museo Cerralbo dentro del programa oficial de PHotoEspaña, pero también lo hace en la galería Fernández-Braso, que acoge una exhibición que podrá verse hasta el 28 de julio. Mientras que la primera exposición se centra en la obra que incorpora la imagen fotográfica manipulada como medio de expresión, esta segunda en la galería, bajo el título Naturaleza abjura, presenta una selección de obras. Así pues, la muestra acoge obras recientes producidas para la ocasión y una selección inédita de piezas que la artista ha realizado a lo largo de toda su carrera, y donde se evidencia su interés por la hibridación de técnicas y soportes. Carmen Calvo se sirve de técnicas clásicas como el dibujo o la pintura, pero también de las más experimentales, como el collage, la fotografía, la instalación o el ready made. En la exposición se pueden diferenciar dos temáticas: por un lado la crítica social que Calvo realiza con obras dedicadas a la mujer o a la infancia; y por otro lado la histórico-artística, con la manipulación a través del collage de postales de viaje.

La artista a lo largo de su trayectoria ha forjado un lenguaje visual reconocible y personal tratando temas como el desarraigo, la educación, el sexo, la religión, la política, la memoria, el paso del tiempo, la familia o las convenciones sociales. Desde el pasado interpela al futuro, actuando sobre los problemas del presente con el firme objetivo de sensibilizar, de generar dudas, de remover al espectador y generar cierto desasosiego con sus obras. Estas conectan emocional y conceptualmente con otras formas de expresión artística como puede ser la literatura, la música, el cine o, dentro del propio arte, el surrealismo o el dadaísmo, entre muchas otras.

(Naturaleza abjura en Galería Fernández-Braso, Madrid. Desde el 21 de junio hasta el 28 de julio de 2018)