En el CA2M se podrá visitar la mítica instalación de Nacho Criado en No es la voz que clama en el desierto. Esta exposición parte de la muestra Madrid: Espacio de interferencias realizada en Madrid comisariada por Javier Maderuelo para el Círculo de Bellas Artes. Esta exposición de casi tres meses de duración contó con artistas como Concha Jerez, Isidoro Valcárcel Medina o Marcelo Esposito con la meta de, según el mismo Maderuelo, ““presentar el estado actual de las ideas estéticas”. Las obras de estos artistas se complementaban con otros bocetos y elementos que ayudaban a contextualizar la propia exhibición. En esta misma, se encontraba la obra de Nacho Criado que ahora se encuentra en el CA2M. Esto se enmarca dentro del propósito del museo de recuperar la historia de exposiciones dentro de la ciudad de Madrid. 

Esta pieza, que originalmente se realizó en Valladolid por Jorge León en el taller del Hijo de José Vidal, es una reconstrucción basada en la que perteneció a la retrospectiva, Agentes colaboradores, hecha en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en 2012. Esta construcción de hierro, arena y cristal que aludía directamente a la cúpula del salón de baile del Círculo de Bellas Artes. Esto suponía una metáfora de la decadencia pero también del potencial del propio material.

 

(No es la voz que clama en el desierto en CA2M, Madrid. Hasta el 11 de julio)