Este lunes, 17 de febrero, murió la pintora María Moreno a los 87 años de edad en su casa de Madrid tras una larga enfermedad. Con motivo de su fallecimiento, durante la mañana de este martes se ha celebrado el velatorio en el tanatorio de Tres Cantos. Por la tarde, a las 16.30 horas, tendrá lugar el entierro precedido de una misa en el mismo lugar.

Moreno se formó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, donde ingresó en 1954 para cursar los estudios de Bellas Artes, especializándose en pintura. Allí conoció al que fue su marido, Antonio López García, y a otros artistas como Isabel Quintanilla, Amalia Avia, Lucio Muñoz o a los hermanos Francisco y Julio López Hernández. Junto a estos autores consolidó una generación de artistas que recibió diversos calificativos: realistas madrileños, la figuración madrileña, hiperrealistas o la Escuela de Madrid.

Los motivos de su obra abarcan el paisaje (dando especial protagonismo al madrileño y al manchego), los interiores o los bodegones. Además pintó jardines y flores, temáticas por las que empezó a sentir especial atracción a partir de los años noventa. El trazo de la maestra del realismo fue delicado, con blancos deslumbrantes que aportaban un brillo especial a la obra.

Además de en numerosas colecciones privadas, su obra está presente en las colecciones públicas de Fundació Sorigué, Lérida; Artium, Vitoria; Museo de Arte Contemporáneo de Toledo; Colección Iberdrola, Bilbao; o el Kupferstichkabinett, Kunsthalle, Hamburgo. Su primera muestra la realizó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1962, en el Palacio de Velázquez del Retiro. La última hace cuatro años, en el Museo Thyssen de Madrid con Realistas de Madrid