El Museo Reina Sofía (Madrid) abre una gran retrospectiva dedicada al fotógrafo Michael Schmidt (Berlín, 1945-2014). Michael Schmidt nace en Berlín recién terminada la Segunda Guerra Mundial. Con tan solo diez años se muda con su familia a la zona occidental. Debido a que no acabó sus estudios de secundaria, no pudo completar su formación en la universidad, por lo que aprendió fotografía de forma autodidacta.

Empieza su carrera como fotógrafo a mediados de los sesenta, fotografiando su entorno cercano. Esto se refleja en las primeras series realizadas como Berlin-Kreuzberg (1969-1973). Estas fotografías de carácter documental las seguiría desarrollando en los siguientes años. Este es el caso de Berlin-Wedding (1976-1978) o en Berlin nach 45 (1980). Hay que tener en cuenta la rapidez con la que empezó a consolidarse su carrera como fotógrafo. Ya a principios de los setenta, había conseguido encargos de fotoperiodismo y carteles publicitarios. 

Michael Schmidt en los años ochenta

A mediados de los ochenta, su trayectoría se ve condicionada por el director de teatro, escritor y fotógrafo Einar Schleef. Con él llevó a cabo una extensa producción en la que se exploraba la situación de Berlín como ciudad dividida. Este proyecto se presentó en 1987 en la Berlinische Galerie. Frente a las primeras obras en las que se podía observar su afán por representar la ciudad desde la sobriedad y el realismo, Schmidt da a conocer una nueva obra llena de metáforas que desvelan diferentes capas sobre la caída del muro. Asimismo, esta muestra se complementa con un libro de artista, hecho que rigió la posterior carrera de Schmidt.

A partir de entonces, Schmidt pasó a realizar las obras de una forma singular. Partía de una idea que se iba transformando poco a poco, contemplando el error como una de las formas de trabajar. En sus propias palabras:

“ No recuerdo un solo momento en que el proceso del fracaso no fuera un requisito para cada nuevo proyecto que empezaba. Alguna vez me he definido como “fotógrafo de callejones sin salida”. Es decir, me meto en un callejón y no encuentro la manera de salir. Entonces acepto esta condición y llega un momento en el que vuelvo a estar fuera. Es decir, el fracaso o el error son una parte integral de mi manera de trabajar»

Abandono de Berlín

A finales de la década de los ochenta, poco a poco fue perdiendo el interés en fotografiar su ciudad natal,  indagando en motivos rurales y fotografiando la naturaleza. Muchas de estas imágenes las realizó en Wendland, una región fronteriza con Alemania occidental, situada a orillas del Elba. Otra de las obras a destacar fue una serie de autorretratos que realizó durante los ochenta, pero que no presentó hasta finales de siglo.

Del mismo modo, la atenta mirada de Schmidt se alejó de la ciudad de Berlín en series como Frauen [Mujeres, 1997-1999] o Irgendwo [En algún lugar, 2001-2004]. En esta línea encontramos la serie sobre comida Lebensmittel [Alimentos, 2006-2010] (literalmente, “medios para vivir”). Con ella ganó reconocimiento internacional y que le llevó a viajar por Europa para fotografiar la industria alimentaria. Además, cabe destacar su proyecto Ein-heit [U-ni-dad, 1989-1994], concebido para el MoMA de Nueva York. 

(Michael Schmidt en Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid. Desde el 21 de septiembre de 2021 al 28 de febrero de 2022)