La Sala Kubo Kutxa acoge hasta el 6 de enero de 2020 la obra de Daniel Canogar bajo el título Memorias líquidas. La obra de Canogar reflexiona, precisamente, sobre la memoria y su pérdida, en sus proyectos trabaja para evitar el olvido y la desaparición de los recuerdos a la que nos lleva la sobreexposición de información a la que estamos sometidos de manera continua. Así pues, para abordar esto el artista utiliza distintos planteamientos como la recuperación de la memoria de la vida que en el pasado tuvieron algunos objetos y materiales tecnológicos en desuso o el interés por transformar de manera digital los cambios que afectan a las sociedades desarrolladas actuales. Una parte importante del discurso expositivo se centra en el flujo constante e inabarcable de datos con los que se nos bombardea en la vida diaria. Canogar, a través de un proceso tecnológico, los recoge y proyecta al público en forma de animaciones generativas abstractas, muy sugerentes desde el punto de vista plástico y caracterizadas por el valor poético que trasmiten.

Ante tal impacto que la tecnología provoca en el ser humano y ante el bombardeo constante que sufrimos, la memoria es insuficiente para asumir tanta información, por lo que los recuerdos van desapareciendo. Actualmente, la sociedad es víctima de una necesidad imperiosa de inmediatez, de conseguir lo último y desechar lo viejo, una especie de update que Canogar deja patente en obras como Cannula, Ooze Ripple. Así pues, esta muestra se convierte en una metáfora sobre el miedo a envejecer y la no aceptación de la muerte. Uno de los retos más importantes del momento es conseguir aislarse del aluvión informativo para no olvidar quiénes somos. Para el autor, tomar conciencia de nuestro entorno y mantenerse alerta es uno de los grandes placeres que podemos experimentar, y es por ello que la obra de Canogar tiene la firme voluntad de captar la atención del público a través de una experiencia sensorial, con el objetivo de que se produzca una necesaria reflexión sobre lo que nos está planteando.

(Memorias líquidas en Kubo Kutxa, San Sebastián. Desde el 12 de septiembre hasta el 6 de enero de 2020)