Matadero Madrid, a través del programa internacional Profundidad de Campo, presenta una selección de trabajos recientes y tempranos de María Ruido cuyos temas abarcan el trabajo, la maternidad o la construcción de la memoria. Profundidad de Campo tiene como objetivo ofrecer una visión en profundidad del trabajo de artistas que desarrollan su obra en formato vídeo, dialogan con el cine o proponen instalaciones con imágenes en movimiento. Así, Matadero Madrid apuesta por el arte audiovisual contemporáneo. La muestra podrá verse hasta el 5 de mayo y ha sido comisariada por Ana Ara, quien ha llevado a cabo una selección de trabajos de la artista como Mater Amatísima. Imaginarios y discursos sobre la maternidad en tiempos de cambio (2017), ElectroClass (2011), Lo que no puede ser visto debe ser mostrado (2010) y La voz humana (1998).

Los ensayos visuales de María Ruido son de largo recorrido, fruto de un largo y complejo proceso de investigación en los que utiliza variados lenguajes como material de archivo, formatos documentales y cinematográficos o videoarte, que combina a modo de collage. Así, su trabajo invita al espectador a repensar el poder de las imágenes y a reflexionar sobre la fuerza narrativa que se consigue al colocar distintas imágenes juntas. Ruido desarrolla desde 1998 proyectos interdisciplinares sobre los imaginarios del trabajo, sobre la construcción de la memoria y sus relaciones con las formas narrativas de la historia.

(María Ruido en Matadero Madrid. Desde el 14 de marzo hasta el 5 de mayo de 2019)