Finalmente conocemos la noticia que tantas preguntas y roces mediáticos ha causado en las últimas semanas: Manuel Borja-Villel, actual director del Museo Reina Sofía, renuncia a presentarse de nuevo a la dirección de la institución. La farragosa situación en la que se ha visto envuelto ha dejado la sensación de una marcha forzosa, y es que recientemente han sido muchos los medios culturales, periódicos y voces del sector que se han posicionado críticamente contra la idea de que Borja-Villel, el hombre que ha regido durante 15 años el principal centro de arte contemporáneo de España, presentara su candidatura para seguir en el cargo.

Así también, nuestra editora fundadora revisaba críticamente el contexto en el que se encontraba el MNCARS, y más concretamente su director, en su texto El poder y la gloria, publicado hace casi un mes en nuestra sección de Opinión. Esta decisión de renuncia a la reelección se anunciaba únicamente a falta de dos días de que finalizara su contrato. Ante la incertidumbre por su futuro y preguntado por su provenir, respondía: «¿Retirarme?, en absoluto; de nada, vaya. Existe más vida aparte de esto». De hecho, en breve se incorporará a la Bienal de São Paolo como comisario de la misma. Igualmente, se ha posicionado durante estos últimos días de manera muy tajante con respecto a la situación actual: “Hay una campaña ideológica contra lo que representa el museo”, comentaba en una entrevista concedida a El País.

Sin embargo, su salida no ha estado exenta de polémica, puesto que se le ha recriminado haber blindado a su equipo de confianza del museo. De tal forma, Rosario Peiró y Teresa Velázquez, manos derechas de Borja-Villel, habrían consolidado sus puestos pese a la salida del director. Estaremos atentos a cómo avanza el devenir de los acontecimientos.