Gasolineras, fachadas, bares, faros y barcos; interiores de casas, hoteles, cines o teatros…Las personas que aparecen en estos escenarios, dos o tres, suelen observar algo que sucede fuera de la pintura, más allá de los límites del cuadro. El autor de estas composiciones es Edward Hopper, un pintor que mediante un uso virtuoso del color y las luces, logró reflejar la soledad cada vez más acusada de la sociedad norteamericana del siglo XX. Pero Hopper también representó la naturaleza: campos rocosos, bosques o pinturas de amaneceres que museos de todo el mundo han pasado por alto a pesar de que sean un aspecto clave para comprender la obra del artista norteamericano.

La Fondation Beyeler de Suiza rompe con esta dinámica y expone, a partir del 26 de enero, logradas representaciones de Hopper de paisajes naturales y urbanos. La muestra proporciona una visión general de la naturaleza multifacética de la obra del pintor con acuarelas y pinturas al óleo de entre 1910 y 1960,  El centro destaca que, estos y otros trabajos, han inspirado a grandes del cine como Alfred Hitchcock’s en Con la muerte en los talones (1959) o Kevin Costner en Bailando con lobos (1990) .

Además, el museo ha organizado de la mano del Museo Whitney de Arte Americano de Nueva York (principal depósito de la obra de Hopper) la proyección de Dos o tres cosas que sé sobre Edward Hopper, un cortometraje en 3D del renombrado director y fotógrafo Wim Wenders, inspirada en el espíritu americano del protagonista de la exposición.

Edward Hopper (Nueva York, 1882) se formó como ilustrador. Después, estudió pintura en la Escuela de Arte de Nueva York hasta 1906. Cercano a los movimientos literarios alemanes, franceses y rusos, el joven artista encontró puntos de referencia claves en pintores como Diego Velázquez, Francisco de Goya, Gustave Coubert y Édouard Manet. Aunque Hopper trabajó durante bastante tiempo como ilustrador, hoy es principalmente conocido por sus pinturas al óleo, caracterizadas por su profundo interés por el color y por su virtuosismo representando las luces y las sombras.

(Edward Hopper, Fondation Beyeler, Basilea. Del 26 de enero hasta el 12 de mayo de 2020)