OPINIÓN

No lo llames mecenazgo, ni lo llames crowdfunding. Llámalo por su nombre. Sólo hay que ponerse de acuerdo en cuál es ese nombre concretamente. El Museo del Prado cumple 200 años, un gran momento. Para ello han organizado eventos y exposiciones, según sus criterios y gustos, por supuesto no nos han preguntado a nadie. ¡Estaría bueno! El Museo del Prado, una de las pinacotecas históricas más importantes del mundo, es la colección real. Aquí les recuerdo a todos, por si alguien lo ha olvidado, que España es una monarquía. Sí, de esas que al nacer, por la gracia de Dios, el primogénito será tu rey. Tenemos Rey, Reina, Rey emérito, Reina emérita, infantas, Princesa de Asturias, heredera al trono aunque apenas tenga unos pocos años… y su hermana. Además de tíos, primos y sobrinos. Bien, para todos y cada uno de ellos los presupuestos del Estado, de la Monarquía, tiene asignado unos dineros mensuales muy por encima de lo que todos ustedes, queridos súbditos, y yo cobramos. Aunque no está muy claro a qué dedican su tiempo libre cuando no están cazando elefantes, discutiendo con la suegra, haciendo yoga o visitando Arabia Saudí, etc. Por suerte para todos ni el rey actual ni el anterior se preocupan por la colección del Prado ni tienen un pintor en su corte dedicado a cuidar de la colección, porque entonces no sería el Prado lo que es, sino una vergüenza más. Bien, ni la Corona ni la Familia Real dona un euro de sus emolumentos para ayudar al Prado.

Para eso, el Prado tiene sus presupuestos oficiales y una serie de acuerdos con empresas del IBEX que facilitan su supervivencia, con sueldos adecuados a sus especialistas, aunque para el resto del personal el trato laboral hace tiempo que ha dejado de ser del mismo nivel que el del museo y ahora está más acorde con el trato que suelen dar los reyes a sus súbditos. Bien, pues ahora el Prado, imitando a museos de otros países (que no son monarquías hereditarias) hace público una campaña de micromecenazgo para que “te sumes” al Prado y dones desde 5 euros a lo que puedas y así el Prado podrá comprar otra pintura: Retrato de niña con paloma de Simón Vouet para la colección. Ese dinero no significará que podrás entrar gratis al museo, no señores, ustedes seguirán haciendo colas y pagando religiosamente la entrada. Tampoco se les desgravará de sus impuestos… y digo yo ¿por qué solo se imita de afuera lo que interesa y no todo… o nada?

España es un país que tiene a una gran parte de su población al borde de la miseria, con índices que rozan la vergüenza en lo que se refiere a los niños, hay hambre aunque esté feo decirlo, pero el Museo del Prado considera que todos nosotros, súbditos, debemos participar en comprar una pintura que no va a significar para un museo con una colección impresionante nada más que otro tesorito, que se expondrá un tiempo, sin tener en cuenta el ingente almacén lleno de obras maestras que nunca se expondrán, ni todo lo prestado a Patrimonio (a la Casa Real también), conventos, iglesias, despachos oficiales, etc. Lola Flores lo dijo con más salero cuando Hacienda (que al parecer no somos todos, solo los súbditos) iba detrás de ella: “si cada español me diera un duro, pagaría todo sin dolor”. Entonces era pedir limosna, luego fue crowdfunding, ahora micromecenazgo en un país que NO tiene una ley de mecenazgo ni parece que la tenga en breve. Igual nos hace el Ministro Guirao una ley pequeñita de micromecenazgo sólo para la ocasión.

Yo le llamo vergüenza o cara dura. Este cuadro lo puede pagar la banca (BBVA, Santander, Sabadell, etc.) o las empresas de electricidad sin pestañear de todo lo que nos cobra por encima de la media europea a los españoles. Las empresas del IBEX y la banca, salvada también, por cierto, por todos los españoles con un micromecenazgo obligatorio que estaremos pagando durante muchos años. Todos ellos tienen grandes ventajas fiscales, gozan del favor del poder (sea del signo político que sea), patrocinan, en un sinsentido lavado de cara, todo tipo de manifestaciones, siempre a lo grande nada para los pequeños productores de cultura, algunas migajas en becas alguna vez… Son ellos los que pueden pagar estas adquisiciones si los presupuestos del Prado no llegan.

Los empleados con contratos de unas horas, días o semanas, los parados, todos los que con más de 45 años nunca más van a trabajar, los jubilados que en su gran mayoría no llegan a fin de mes, los desahuciados por hipotecas, los jóvenes que tienen que vivir para siempre compartiendo pisos con amigos y desconocidos porque sus sueldos no les dan para pagarse un alquiler (aunque tengan masters de verdad). Todos ellos con la ayuda de las mujeres maltratadas y algún emigrante que quiera ser muy español, todos nosotros tendremos que rebuscar en nuestros bolsillos para comprar este cuadro imprescindible en la gran pinacoteca real. En la Edad Media a esto se llamaba recaudar los diezmos a los súbditos, ahora micromecenazgo. Pero creo que debemos abrir una encuesta para saber cuál es su verdadero nombre, o preguntarle a los reyes, a los cuatro que mantenemos, y a sus hermanos y sobrinos, hijos y primos, cuánto van a poner ellos de sus bolsillos, después podemos seguir con esos miles de millonarios nuevos que la crisis y la desigualdad han generado en España, cuánto va a poner el propio director del Prado de su sueldo. Señores y nobleza toda, España no sólo no es una república sino que ya no es un país igualitario, volvemos a la edad media al galope. Por favor llamen a las cosas por su nombre.