El Jeu de Paume acoge hasta el 27 de octubre la exposición L’équilibriste, André Kertész: 1912-1982, una retrospectiva dedicada a uno de los grandes fotógrafos del siglo XX y cuyo prolífico legado abarca más de 70 años. En la muestra se recorre su trayectoria, mostrando composiciones que llevan el sello de los movimientos artísticos de vanguardia de Europa, desde las primeras fotografías húngaras del artista hasta el florecimiento de su talento en Francia y desde sus años en Nueva York hasta su reconocimiento internacional. Kertész comenzó a moverse en círculos literarios y artísticos de vanguardia en París allá por 1925, desde entonces fotografió a sus amigos, estudios de artistas, capturó la vida en la calle, los parques y jardines… Hasta que en 1933 inició su famosa serie de desnudos deformados por espejos produciendo imágenes anamórficas. Además de la fotografía también exploró su vertiente literaria y poética, llegando a publicar 19 libros a lo largo de su trayectoria.

En 1936, Kertész llegó a Nueva York, ciudad desde la que luchó para hacerse un lugar en un contexto cuyas demandas fueran muy diferentes de las de sus años en París. No obstante, a pesar de haber trabajado para la agencia fotográfica Keystone y de haber realizado ciertas exposiciones… no es hasta 1963 que Kertész ve llegar el reconocimiento, momento en el que la Biblioteca Nacional de Francia en París o el MoMa de Nueva York le ofrecen exhibir sus imágenes. La exposición que ahora acoge el Jeu de Paume se basa en la colección que el propio Kertész legó a Francia en 1984 y que comprende más de 100.000 negativos e impresiones de contacto, junto con parte de su biblioteca y correspondencia.

(L’équilibriste, André Kertész: 1912-1982 en Jeu de Paume, París. Desde el 26 de junio hasta el 27 de octubre de 2019)