El Museo Reina Sofía inaugura este 30 de octubre la exposición La tarea del pintor, una retrospectiva dedicada a la obra de Jörg Immendorff, que podrá verse hasta el 13 de abril de 2020 y que ha sido comisariada por Ulrich Wilmes, del Haus der Kunst (Múnich). La muestra abarca más de cuatro décadas de la trayectoria del alemán, presentando sus transformaciones esenciales: desde las obras sociopolíticas de las décadas de los 60 y 80 hasta las pinturas de su último periodo creativo. A finales de los setenta se produce un cambio de orientación en el planteamiento vital de Immendorff como activista político y artista. En 1976 participó en la Bienal de Venecia con una acción que se basaba en repartir folletos donde criticaba la privación de libertad en la RDA y reclamaba la cooperación de los artistas internacionales. En 1978 comenzó Café Deutschland basada en Caffé Greco de Renato Guttuso. En esta serie los rasgos y los colores característicos de su pintura adquieren mayor expresividad y el artista se libera de los emblemas ideológicos; aunque sigue produciendo arte político, se aleja de los acontecimientos del momento.

Este viraje en su obra evolucionó hasta dar lugar a su última etapa definida por la depuración del lenguaje visual con la que adquiere una renovada energía pictórica y una mayor luminosidad. Immendorff suprimió en su trabajo el oropel narrativo para que la forma y el color se convirtieran en el centro de atención de forma natural. Ahora en el Museo Reina Sofía se pueden ver unas cien obras del artista en medios como la pintura, la escultura o el dibujo y que, huyendo de la cronología, se ha organizado en torno a distintos capítulos temáticos con un hilo conductor: la evolución y los procesos de cambio del arte de Immendorff.

(La tarea del pintor en Museo Reina Sofía, Madrid. Desde el 30 de octubre hasta el 13 de abril de 2020)