La Fundació Joan Brossa acoge La red en el bosque. Joan Brossa y a poesía experimental, 1946-1980, una exposición comisariada por Eduard Escoffet que se organiza con motivo del centenario del poeta catalán. La muestra repasa las diversas tendencias de la poesía experimental en Europa y América entre los años 1946 y 1980, el mismo momento en que Joan Brossa desarrolla su lenguaje poético. Con el objetivo de contextualitzar la búsqueda poética de Brossa, La red en el bosque quiere ofrecer una mirada amplia y necesariamente fragmentaria de la galaxia de poetas que ensancharon enormemente el campo de expresión poética e influyeron en el resto de ámbitos creativos.

El período de la exposición —de 1946 a 1980— viene determinado por la aparición en París del letrismo, que organizó su primera actividad pública en enero de 1946, y el inicio de una década, la de 1980, en que Brossa comenzará a ser ampliamente reconocido. Entre ambos años, poetas de todos los rincones de Europa y América exploran nuevas vías para hacer dialogar la poesía con las herramientas y los lenguajes del presente. Es también durante ese periodo cuando se multiplican los grupos, revistas, festivales y plataformas que acaban conformando una red casi infinita que traspasa fronteras y que hace circular poemas visuales, concretos y sonoros en todo tipo de soportes, a menudo efímeros y de bajo coste. La exposición se centra en todos estos soportes para mostrar no solo las creaciones de estos poetas sino también para hacer evidente los medios de intercambio de la época, así como mostrar textos teóricos que ayudan a entender los planteamientos que subyacen en esta vasta producción. La exposición se inicia con el letrismo, el primer movimiento de vanguardia posterior a la Segunda Guerra Mundial, que apostaba por centrarse en el elemento mínimo de la escritura: la letra. Los letristas, con Isidore Isou al frente, se caracterizan por una ingente producción teórica y especulativa, por una expansión hacia todos los géneros, incluso el cine y por una voluntad de transformación social y política. Es, en cierto modo, una bisagra entre las primeras y las segundas vanguardias.

La estructura de la muestra se divide en tres partes. En la pared de entrada, se encuentran algunas de las obras icónicas de algunos de los autores más destacados: el mismo Brossa, Salette Tavares, Eugen Gomringer, Marcel Broodthaers, Ronaldo Azeredo, Décio Pignatari y Felipe Boso. En la planta baja está el grueso del material, con forma de bosque o constelación que se va expandiendo de manera laberíntica, e incluirá poemas de varios autores coetáneos de Brossa, revistas, documentación y obra original. En la planta superior, centrado en las alianzas personales entre los poetas y en los espacios de relación, habrá todo el material referente a revistas, antologías y festivales. Finalmente y como apéndice, la sala Fregoli acoge el Gabinete Brossa, un espacio dedicado únicamente a Brossa que se podrá visitar durante todo el año y que irá cambiando durante todo el tiempo que esté abierto.

(La red en el bosque en la Fundació Joan Brossa, Barcelona. Hasta el 29 de septiembre de 2019)