Un dedal se transforma en una maceta. Una nube en la copa de un árbol. Las flores en mariposas. El mago es Chema Madoz, un fotógrafo que juega con los objetos para desgranar sus múltiples significados y usos, siempre mediante el azar. Nunca titula sus fotografías, pues evita orientar la mirada del espectador para dar rienda suelta a la imaginación. Entre las imágenes que ha realizado desde 1982 hasta 2018 destacan 62: en ellas funde el universo animal, vegetal y mineral para crear el reino de la naturaleza.

Desde el pasado sábado, 14 de diciembre, el Real Jardín Botánico de Madrid acoge esta selección de fotografías bajo el título La naturaleza de las cosas. Durante el recorrido, comisariado por Oliva María Rubio, el espectador también podrá descubrir los objetos personales de su taller con los que se explica el proceso creativo del autor, desde la idea original a la reproducción en papel fotográfico. Además se proyectará Chema Madoz: Regar lo escondido, un documental de Ana Morente producido por RTVE en 2012 que analiza la manera de trabajar del artista.

Chema Madoz (Madrid, 1958) realiza su primera exposición fotográfica en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid en 1985. Su obra se centra en el universo de los objetos y las apariencias múltiples, las asociaciones y los juegos de relaciones iconográficas, en los que la poesía objetual y la memoria del surrealismo se encuentran presentes. Su trabajo, siempre en blanco y negro, ha servido para abrir los museos nacionales a otros artistas fotógrafos más jóvenes. En 2000 recibe el Premio Nacional de Fotografía.

(La naturaleza de las cosas, en Real Jardín Botánico, Madrid. Del 14 de diciembre hasta el 1 de marzo de 2020)