La primera exposición en España de Anthony Hernandez llega de la mano de la Fundación MAPFRE a Madrid. Comisariada por Erin O’Toole cubre más de cuarenta y cinco años de la trayectoria artística del fotógrafos estadounidense y podrá visitarse hasta el 12 de mayo. A través de 114 fotografías se celebra el estilo personal en la fotografía de calle y su evolución a lo largo del tiempo. Nacido en Los Ángeles, y con una formación autodidacta, desarrolló su forma de entender la fotografía de calle en base a su ciudad natal, a sus escenarios desolados y a sus extensiones de asfalto que crecían. A lo largo de su carrera, ha experimentado tanto con el blanco y negro como con el color, y tanto con cámaras de 35 mm como de gran formato. Ha centrado su atención a veces en la figura humana, otras en el paisaje y otras muchas en la abstracción de los detalles, dando origen así a una obra variada cuyo punto en común es la belleza formal y el sutil compromiso de Hernández con los temas sociales.

La muestra que acoge la Fundación MAPFRE se ha estructurado en torno a ejes temáticos, ordenados de manera cronológica aunque haciendo excepciones puntuales que evidencian cómo determinados motivos visuales son recurrentes a lo largo del tiempo en distintas series. La exposición se abre con Fotógrafo de calle, donde se muestran sus primeros trabajos en calles de Los Ángeles realizados con una Nikon de 35 mm. En 1984, Hernandez hace su primera incursión en el color. Estas fotografías, que se agrupan en la serie Rodeo Drive, suponen un punto de inflexión en su carrera al abandonar el blanco y negro definitivamente y por ser la última serie en la que incluye la figura humana. Otro de los ejes es La ciudad como tema donde se agrupan imágenes en las que trata a la ciudad no sólo como un escenario sino como un tema en sí mismo. En muchas de las obras de este apartado, se aprecia la diferencia de clases que configuran una realidad social. Por otro lado, Ausencia y presencia, donde se recogen series en las que la figura humana se percibe a través de los rastros que deja a su paso. Esta sección está muy ligada a Ruinas urbanas, donde explora temas visuales interconectados a los que ha vuelto una y otra vez. En Señales y huellas, Hernandez fotografía lo que personas sin hogar veían desde sus improvisadas camas en lugares en los que él mismo jugaba de pequeño y que, con el tiempo, se han reconvertido. Casi al final de la muestra, Descartes agrupa fotografías tomadas entre el año 2012 y 2015 en comunidades del desierto al este de Los Ángeles. Por último, Imágenes filtradas corresponde a sus series más recientes, donde regresa a Los Ángeles y enfoca su cámara en los paneles de metal perforado de las paradas de autobús.

(La mirada desconcertante de Anthony Hernandez en Fundación MAPFRE, Madrid. Desde el 31 de enero hasta el 12 de mayo de 2019)