El Jeu de Paume acoge hasta el 22 de septiembre la exposición dedicada a Sally Mann bajo el título A Thousand Crossings y que explica como su relación con su tierra natal dio forma a su trabajo y cómo el legado del sur de Estados Unidos, como patria y cementerio, continúa impregnando su obra. Durante más de cuarenta años Mann ha estado produciendo fotografías experimentales de bellezas inquietantes que exploran los temas esenciales de la vida: la memoria, el deseo, la muerte, los lazos familiares, la indiferencia magistral de la naturaleza hacia los hombres. La unidad de este vasto archivo (retratos, naturalezas muertas, paisajes…) se basa en la evocación de un mismo lugar tal y como hemos comentado: el sur de EE.UU. Sally Mann escribió sobre lo que significa vivir ahí, demostrando un profundo amor por su tierra natal y un buen conocimiento de su compleja herencia histórica. Plantea preguntas provocativas sobre la historia, la identidad, la raza y la religión que trascienden las fronteras geográficas y nacionales.

Esta gran retrospectiva está dividida en cinco parte y algunas de ellas acogen muchas obras desconocidas e inéditas para el público, creando una visión general de la obra del artista durante cuatro décadas. La primera de las secciones es Familia, que abarca obras de 1985 a 1994, años en los que Mann fotografió a sus tres hijos Emmett, Jessie y Virginia en la cabaña de verano de la familia en Shenandoah. En estas instantáneas se refleja la libertad y la tranquilidad de los días explorando el río y los campos cercanos al lugar, capturando con su cámara los momentos más cotidianos con sus hijos. En La tierra, Sally Mann pasó de fotografiar a sus hijos a fotografiar el paisaje que había detrás de ellos. El resultado fueron imágenes de colinas, ríos, bosques… cercanos a su casa. En Última medida se fotografía a la tierra en Virginia que vivió enormes carnicerías debido a las batallas vividas en la Guerra Civil americana. La sección Permanece conmigo acoge obras que Mann realizó a partir de la década del 2000: un periodo de autoexamen para considerar cómo raza, historia y la estructura social de Virginia no había dado forma solo al paisaje sino también a su propia infancia y adolescencia. La exposición se cierra con Lo que queda, una serie de fotografías con las que mira de frente a la muerte.

(Sally Mann. A Thousand Crossings en Jeu de Paume, París. Desde el 18 de junio hasta el 22 de septiembre de 2019)