El Whitney Museum inaugura una exposición dedicada a David Wojnarowicz, bajo el título History Keeps Me Awake at Night y comisariada por David Kiehl y David Breslin. Woojnarowicz comenzó su carrera a finales de los 70, abarcando fotografía, pintura, música, cine, escultura, escritura, etc. Consiguió gran reconocimiento a partir de la década de los 80 en Nueva York, un periodo que destacaba principalmente por una energía creativa acompañada de grandes cambios culturales y de la una notable precariedad económica. En este época se explayaron movimientos como el graffiti, una música nueva y sin onda, una fotografía conceptual, la performance o la pintura neoexpresionista, que hicieron de Nueva York el caldo de cultivo para fomentar la innovación. Wojnarowicz desconfió de las estructuras heredadas y varió su repertorio con el objetivo de infiltrarse en la cultura predominante.

Perdió gran cantidad de amigos y amantes debido al VIH (él mismo era positivo y murió por ello) y a la inacción del gobierno, fue entonces cuando decidió ser activista y defensor de la causa. El trabajo de Wojnarowicz documenta e ilumina un período desesperado de la historia estadounidense: el de la crisis del SIDA y las guerras culturales de finales de los años ochenta y principios de los noventa. El artista está ubicado entre otros grandes iconos como Whitman o Burroughs, que exploraron los mitos estadounidenses, su perpetuación y su repercusión. Además, su trabajo abarca temas como la espiritualidad, el amor, la pérdida y, por supuesto, el sexo.

(History Keeps Me Awake at Night en Whitney Museum, Nueva York. Desde el 13 de julio hasta el 30 de septiembre de 2018)