El Museo Reina Sofía acoge desde este 16 de noviembre en el Palacio de Cristal una instalación de Jaume Plensa en la que lo invisible es la esencia. El título de la muestra es Invisibles y ha sido comisariada por João Fernandes. Desde que comenzó a trabajar como escultor, el catalán se ha visto atraído por la espiritualidad, el cuerpo y la memoria colectiva como fuentes fundamentales para fraguar su expresión artística. También son de vital importancia en su creación otras materias como la literatura, la psicología, la biología, el lenguaje o la historia. Plensa proporciona peso y volumen a los componentes de la condición humana a través de materiales como el acero, el hierro fundido, la resina, el vidrio, el agua o el sonido. Ahora, en el Palacio de Cristal se puede ver un grupo escultórico formado por mallas de acero que dibujan los rostros inacabados de figuras suspendidas en el aire, atravesadas por la luz y detenidas en el tiempo. Además, este proyecto coincide también con una retrospectiva que acoge el MACBA a modo de diálogo entre la representación de la figura humana y la abstracción de Plensa.

Jaume Plensa se ha posicionado en las últimas décadas como uno de los creadores españoles de mayor proyección internacional, gracias -en parte- a su carácter polifacético con el que ha experimentado por igual con el grabado, el dibujo, el sonido, el vídeo y la escenografía. Una parte importante de su trabajo son piezas escultóricas e instalaciones realizadas de manera específica para espacios públicos, como Crown Fountain, en Chicago, una de las más conocidas. Además, otros países como Gran Bretaña, Japón, Alemania, Suecia, China o Canadá también acogen algunas de sus piezas.

Plensa ha expuesto desde los 80 en museos como el Jeu de Paume, el Nasher Sculpture de Dallas, el Espoo Museum of Modern Art de Helsinki o el Madison Museum of Contemporary Art y ha recibido premios como el Premio Nacional de las Artes Plásticas en 2012 o el Premio Velázquez de las Artes en 2013. Ahora, además, a partir de diciembre se acogerá Julia, una escultura suya de doce metros, en la madrileña Plaza de Colón durante un año.

(Invisibles en Museo Reina Sofía, Palacio de Cristal, Madrid. Desde el 16 de noviembre hasta el 3 de marzo de 2019)