Ignasi Aballí, artista que representa a España en la 59ª Edición de la Bienal de Venecia, ha ganado el noveno Premio Ankaria al Libro de Artista con su obra titulada Venecia, una colección en la que el artista barcelonés ha concebido para esa cita, en el marco de su proyecto Corrección. El libro supone una reflexión sobre los límites de lo creativo y su relación con la vida cotidiana.

El arte de Aballí, que estudió Bellas Artes en la Universidad de Barcelona, se centra en las prácticas conceptuales que desarrolla su obra a través de formalizaciones, técnicas y materiales diversos (luz, polvo, retales de periódico, etc). Ha expuesto tanto en museos nacionales como internacionales como el MACBA en Barcelona, el Museo Reina Sofía en Madrid, la Fundaçao de Serralves en Oporto, o el IKON Gallery en Birmingham. También se le concedió el Premio Joan Miró en el año 2015.

Con su obra, pretende hacer una reflexión sobre los límites de lo artístico y relacionarlo con la vida cotidiana, de donde el artista saca la mayoría de sus materiales. Por ejemplo, el paso del tiempo que se recoge en las huellas que dejan el polvo, la luz o incluso los restos de ropa que quedan en el filtro de la secadora. O también piensa acerca de la cantidad inasumible de información que se nos proporciona a través de los medios de comunicación, que presenta en sus obras para su contemplación puesto que, aunque sosegada, no se desvirtúa de su esencia, la acumulación.

 

©Ignasi Aballí. Timeline

 

Por otro lado, la artista madrileña Almudena Lobera ha recibido el segundo premio con Line Spacing/Interlineado, un libro de artista que funciona como pieza escultórica, en la que Lobera ha querido sacar a la superficie lo desapercibido y presentar su contenido como un misterio oculto a quien contempla.

El premio Ankaria lleva entregándose desde 2014 y está asociado a la exposición La Palabra Pintada. Se entrega con el objetivo de impulsar la producción de libros de artista entre la comunidad creadora, puesto que el primer premio consta de una dotación de 3.000 euros además de una reseña del artista y la obra en la revista G&E y la inclusión de su libro en la exposición itinerante La Palabra Pintada. La primera edición del premio Ankaria la ganó el artista cartagenero Javier Pividal con su obra Ecrire en blanc, y el año pasado la artista y fotógrafa Rosa Velasco se llevó el premio.