Hasta el 31 de marzo se puede visitar en Tabacalera Promoción del Arte la exposición Todos los icebergs son negros. Films 2000-2018 de Bernardí Roig. En ella se presenta la investigación, el análisis y la revisión del universo de Roig a partir de la presentación y decodificación de su obra audiovisual. La muestra se ha dispuesto de manera escenográfica para dar al espectador un viaje iniciático entre la apropiación y la recreación de sus imágenes y construcciones visuales. El proceso creativo de Bernardí Roig parte siempre del dibujo, dando origen a líneas fundamentales que sirven de base para las obras audiovisuales del artista. En sus dibujos se refleja una pulsión que habla de la pintura como derrota y de la necesidad de interpretar la representación de la caducidad del cuerpo en escenas reales.

La experiencia de intervenir en lugares recuperados ya viene de lejos para Roig, que ha realizado proyectos para espacios como la Catedral de Burgos o la de Canterbury, la a Phillips Collection en D.C., Ca Pesaro y Palazzo Fortuny en Venecia, el Museo nacional de Escultura de Valladolid, la Lonja de Palma, el Hotel de Inmigrantes de Buenos Aires o el Zentrum Internationale für Lichtkunst de Unna, en Dortmund. Para esta ocasión, ha grabado Joie de Vivre, en la propia Tabacalera. Una gran instalación multicanal que da la entrada a la exposición y que homenajea el primer colectivo sindical femenino, las cigarreras. En la exposición se pueden ver 26 films, dos esculturas y una maqueta.

(Todos los icebergs son negros. Films 2000-2018 en Tabacalera, Madrid. Desde el 8 de febrero hasta el 31 de marzo de 2019)