OPINIÓN

Hasta hace apenas unos pocos años el trabajo de las mujeres estaba oculto, algo que venía siendo habitual desde nos alcanza la memoria. Todas sabemos las dificultades de la mujer a lo largo de la historia para ser reconocida a la par que los hombres. De hecho, en un tiempo (no tan lejano en relación con la historia de la humanidad) en la que la Iglesia nos negó el alma, simplemente la mujer era una especia de animal irracional e incapaz de decidir pensar y por supuesto votar. No teníamos alma. Esta es una actitud que se ha repetido sistemáticamente en la relación del hombre blanco con el resto de las razas…

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