VÍDEO

Estamos experimentando una nueva forma de vida, encerrados, sin apenas contacto exterior. Una buena historia, sacada de un libro o de una película, puede ayudarnos a escapar de las cuatro paredes de nuestra habitación. También podemos asomarnos por la ventana y cotillear al vecino de enfrente: cómo hace ejercicio, si discute o ríe con su compañero de piso, o si tranquiliza a su familia a través de la pantalla del portátil. En esta encerrona nos fijamos en lo que antes pasaba desapercibido ante nuestros ojos; un confinamiento similar al que sufrió el fotógrafo LB «Jeff» Jefferies en el film de Alfred Hitchcock.

Para hacer más llevadera la cuarentena, desde Exit-Express os animamos a que afinéis los sentidos (especialmente la vista) y «escapéis» de vuestra casa a través de La ventana indiscreta, disponible en distintas plataformas online. Para ahondar en la historia, os proponemos el visionado making-of de la cinta que adjuntamos al inicio del artículo. Eso sí: el ritual hitchcockniano que planteamos es solo una de las muchas vías de escape que ofrece la cultura a través de los distintos espacios virtuales. Y, si quieres dejar de lado internet, solo basta con asomarse por cualquiera de las ventanas de tu casa y observar con paciencia y atención a tu alrededor, como un voyeur.