Perseguido por la policía, Michel corre en zig-zag por una calle adoquinada. Se tambalea en un intento frustrado de escapada. Ha recibido un disparo en la espalada; no tiene apenas fuerzas para mantenerse en pie. Solo tenemos que esperar un poco para verle caer, para ver cómo se derrumba ante nuestra mirada inquieta. La cámara le acompaña en su huida, también nuestros ojos siguen su pista. El vaivén y la zozobra de su marcha se asemejan a una coreografía, a un baile, el último baile. Se trata de un travelling que todos reconocemos, una huida hacia adelante, una fuga imposible, un último adiós. El de Michel, protagonista de Al final de la escapada, que muere a manos de la policía. Aunque si ahora recordamos esta fuga, este adiós, es para lamentar la pérdida del director de esta y otras tantísimas películas: el cineasta franco-suizo Jean-Luc Godard.

Padre de la nouvelle vague, Jean-Luc Godard ha muerto este martes 13 de septiembre a los 91 años. Deja atrás una carrera sembrada de obras maestras que le han convertido indudablemente en una leyenda de la historia del cine. Director de películas como Vivir su vida, La Chinoise o Adiós al lenguaje, abanderó la revolución cinematográfica que impuso el tratamiento de temas con técnicas nuevas que hasta entonces quedaban fuera de las pantallas. Nacido en París en 1930, entablaría amistad con otros cineastas como François Truffaut, Eric Rohmer y Jacques Rivette, con los que formaría, junto a otros cineastas reconocidos como Claude Chabrol o Alain Resnais, lo que hoy conocemos como la nouvelle vague.

Jean-Luc Godard, Al final de la escapada, 1960.

Jean-Luc Godard, Al final de la escapada, 1960.

Debemos reconocer a Godard su fundamental papel a la hora de revolucionar el lenguaje cinematográfico en la década de los 60. Muy crítico con la cinematografía de su tiempo, fue este mismo rechazo el que le motivó a hacer sus propias películas, como la ya citada Al final de la escapada, en 1960, que le catapultaría a la fama y le situaría en la escena internacional. Otras de sus obras más conocidas, Alphaville, Week-end y El desprecio, estuvieron claramente atravesadas por un fuerte componente político.

Gran agitador de la forma de contar historias en el cine, Godard nos deja un importantísimo legado para la historia del séptimo arte. Instituciones como el Museo Reina Sofía y la Cinemateca Francesa homenajearon su obra y figura con motivo de su 90 cumpleaños en 2020. Y, anteriormente (en 2010), Hollywood quiso reconocer al director su trayectoria con un Óscar honorífico, si bien el realizador declinó la invitación. Su último filme, El libro de imágenes, se presentaría en 2018 en el Festival de Rotterdam. Hoy le despedimos con aquel travelling final de Al final de la escapada en nuestras mentes, huyendo hacia adelante, huyendo de todo, a todo correr, para al final descansar, reposar, alcanzar la calma. Descansa en paz Jean-Luc.