VÍDEO

«Christian Marclay era otro de esos casos de difícil documentación. Creó su pieza, Guitar Drag, que es brillante. He escrito mucho sobre el arte de Christian. Y he escrito sobre Guitar Drag unas cuantas veces y hallo que cuanto más escribo sobre ella, mayor riqueza adquiere para mi. Para quienes no la conocen, es una obra de vídeo y solo muestra una guitarra Fender y un amplificador en la parte trasera de una camioneta. La guitarra está unida al amplificador por medio de una cable largo, se halla tendida en el suelo y el conductor de la camioneta arranca con el amplificador a todo volumen, y la guitarra va dándose golpes detrás del vehículo. Esta pieza tiene mucha relevancia en muchos sentidos: desde camionetas en paisajes de EE.UU. pasando por el rock&roll, por Jimi Hendrix destrozando guitarras hasta un relato entonces corriente sobre un asesinato racista en Norteamérica, en el que un hombre afroamericano había sido arrastrado de la parte trasera de un camión y decapitado. Era una pieza impactante porque era ruidosa y tenía la sencillez propia de la obra de Christian. La pieza tenía planteamiento económico, ahorrativo, que era brillante pero estaba enterrada dentro de ella. Había todas estas interesantísimas cuestiones. Christian me dijo: ‘No quiero que esa pieza sufra interferencias de ninguna otra cosa’ y, repito, Christian es un negociador muy enérgico; bueno, no un negociador… Ésa es la palabra errónea. Casi es el tipo que retiene a los rehenes. Tuvimos que crear un lugar donde pudiera ejecutarse a todo volumen y donde nada interfiriese con ella».

Volviendo la vista atrás hacia Sonic Boom (2016) de David Toop es uno de los textos que forma parte de la compilación Escucha, por favor (2019) cuyo editor es José Luis Espejo y que ha sido recientemente editada y publicada dentro de la colección EX(it) Libris de la editorial EXIT.