La galería La Casa Amarilla de Zaragoza acoge hasta el 9 de febrero la exposición Grandes esperanzas del artista Fernando Martín Godoy, quien pinta montones de escombros que remiten a la destrucción total e interiores de estudios de artistas, donde los efectos y riesgos de esa destrucción que reduce todo a la nada se notifican, para hacerlos visibles, en la soledad de la creación.

Encerrado en su estudio, que la paleta oscura sume en negros horizontes, Fernando Martín Godoy despliega sobre las mesas, únicos receptores de luz, montones de papeles en blanco cuya disposición acumulativa recuerda al suelo de escombros de Hans Haacke –aquel que le hizo valer un León de Oro de la Bienal de Venecia, gracias a la instalación que llevó a cabo en 1993 en el Pabellón de Alemania–; no en vano los escombros son las imágenes que pinta bajo el título de Desastres, numerados clínicamente, I, II, III… Al fondo somos capaces de ver en lo oscuro un cuadrado negro que ocupa el eje central de la composición y que remite a las posibilidades de representación de las imágenes que han de ocupar los montones de papeles en blanco que llenan sus mesas de trabajo.

(Grandes esperanzas de Fernando Martín Godoy en La Casa Amarilla, Zaragoza. Hasta el 9 de febrero)