Lo peor de crear expectativas sobre algo o alguien es que si, posteriormente, estas no se cumplen la decepción es mayor. Así podríamos definir la decisión que tomó el jurado del Festival de San Sebastián al premiar con la Concha de Oro a la brasileña Pacificado, film del periodista estadounidense Paxton Winters, y que en su sprint ganó a La trinchera infinita, la gran favorita. La inmersión que Winters hace en la violencia de las favelas de Río de Janeiro en los días posteriores en los JJ.OO. le ha servido para ser la gran vencedora de la 67ª edición del festival, ya que también ha conseguido el galardón al mejor actor para Bukassa Kabengele y la mejor fotografía. Así, Pacificado se convierte en la primera película brasileña que gana la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián. Si en algo coincide la crítica en esta edición es en la escasa efusividad que desde el jurado se ha emitido por las producciones, cabe destacar que cinco de los siete principales galardones se entregaron a tan solo dos films, quedando once sin premio; un dato que dice mucho de una Sección Oficial de un festival como este.

Por su parte, La trinchera infinita, la gran favorita, tuvo una buena noche a pesar de no conseguir el premio principal. Sobre la película de Jon Garaño, Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi recayeron finalmente 6 premios: Concha de Plata a la Mejor Dirección; Gran Premio del Jurado al Mejor Guion; Premio Fipresci a la Mejor Película; Premio Feroz a Mejor Película; Premio al Mejor Guion Vasco y Premio Irizar a la Mejor Película Vasca. Otra de las producciones más esperadas era la nueva de Alejandro Amenábar, Mientras dure la guerra, que ha arrasado en su primer fin de semana en cartelera pero que no se reflejó en el palmarés del festival. Quien sí obtuvo reconocimiento fue Greta Fernández, protagonista de La hija de un ladrón –film con el que debuta Belén Funes– y que ha recibido la Concha de Plata a la mejor actriz, premio que comparte con Nina Hoss, protagonista de The Audition que encarna a una profesora de violín obsesionada con uno de sus alumnos.

Sin duda, uno de los grandes momentos del festival fue el reconocimiento a la trayectoria profesional de Penélope Cruz otorgándole el Premio Donostia, que recogió, además, de las manos de Bono de U2, amigo personal de la actriz. En su discurso de agradecimiento, Penélope Cruz quiso recordar a las 44 mujeres asesinas por violencia de género en España en lo que llevamos de 2019: «Espero que cuando una mujer encuentre la fuerza gigantesca que se necesita para contar lo que se vive en una situación así, la escuchen, pero que la escuchen a la primera, y no cuando ya sea demasiado tarde”.

Por último, por un lado la película Algunas bestias del chileno Jorge Riquelme Serrano fue la ganadora de la sección Nuevos Directores; y por otro, en Horizontes Latinos se llevó el gato al agua la película De nuevo otra vez, de Romina Paula. El Premio del Público fue para los franceses Olivier Nakache y Éric Toledano con la producción Especiales y que recibió una nota de 9,19 sobre 10.