¿Qué significa ser un ángel? Para algunos este concepto se acerca a lo luminoso, a lo celestial, a lo bíblico y todo aquello que tradicionalmente se ha asociado a él; para otros, los ángeles son seres decadentes, etéreos y evanescentes. Francesca Woodman era, sin duda, partidaria de esta última definición, tal y como demostró repetidas veces a lo largo de su trayectoria fotográfica en series como Angels, From a series on angels, From angel seriesOn being an angel. Es, precisamente, el título de esta última serie el que da nombre a la exposición que inaugura la temporada de otoño de Fundación Canal y que está dedicada a la obra de la estadounidense: Francesca Woodman. Ser un ángel / On being an angel, comisariada por Anna Tellgren –conservadora del Moderna Museet de Estocolmo– y que podrá verse hasta el 5 de enero de 2020. La muestra acoge un total de 102 fotografía y 6 cortometrajes, dispuestos de manera temática y no cronológica por expreso deseo de los padres de Woodman, que colaboraron con la comisaria en 2015 cuando esta comenzó a preparar la exposición. En el imaginario colectivo viven las fotografías en blanco y negro de la artista, de pequeño formato, pero lo cierto es que también experimentó con el color durante los años que vivió en Nueva York, casi al final de su corta vida (se suicidó a los 23 años). En esta etapa también produjo la serie Blueprint for a Temple, un particular experimento creativo en el que buscaba recrear la fachada de un tempo griego utilizando modelos envueltas en togas, a la manera de cariátides; tres de estas imágenes en color se pueden ver en el inicio de la muestra. De ellas, llama la atención el gran formato que utiliza, al igual que el uso de la técnica de diazotipia.

Los ejes temáticos sobre los que se ha vertebrado la muestra son los temas muy recurrentes en su obra. El Surrealismo del que hizo gala a partir de su estancia en Roma experimentando con la iluminación o las dobles exposiciones, utilizando símbolos sexuales, dobles de ella misma, o elementos como sombras, espejos, máscaras o animales… El Movimiento también estuvo muy presente en todas sus fotografía, ya que Woodman las entendía como fragmentos de historias. Así pues, a través de distintas imágenes fijas conformadas como una serie transmitía el tiempo, tal y como y se ve en Sin título, Roma, Italia 1977-78 o en algunas instantáneas de sus ángeles, en las que se sugiere incluso la capacidad de volar. Por ello, Francesca Woodman quiso ir más allá y comenzó a experimentar con el vídeo, el resultado es una serie de cortometrajes de los que se han seleccionado seis para esta exposición y en los que sus imágenes, literalmente, cobran vida.

La Transformación también está muy presente en sus obras, y que va intrínsecamente ligada al movimiento y al surrealismo en series como Desde space2, Providence o Rhode Island, en las que cuerpos emergen del fondo, se funden y mimetizan con la pared y el papel pintado… Pero si hay dos temas que marcan el trabajo de Woodman son los Autorretratos y La mujer; el cuerpo femenino en general y el suyo en particular. La artista, a menudo, utiliza su propio cuerpo para conectar con el espacio en el que se fotografía y, en palabras de la historiadora del arte Abigail Solomon-Godeau, «se preocupa por reflejar la dicotomía sujeto-objeto como una reivindicación llena de matices de la figura de la mujer». Esto se alternaba con la búsqueda incesante del yo y con la autorreflexión que le llevaban a autorretratarse de todas las maneras posibles, movida por la experimentación y creatividad que tanto definía a la artista. Sin duda, Fundación Canal hace una buena inmersión en la obra mística de Woodman.

(Francesca Woodman. Ser un ángel / On being an angel en Fundación Canal, Madrid. Desde el 3 de octubre hasta el 5 de enero de 2020)