El IVAM acoge hasta el 15 de septiembre la exposición dedicada a Fernand Léger bajo el título Fernand Léger y la vida moderna. La muestra expone más de cuarenta obras del francés, en las que se aprecia la fascinación que sentía el artista por la vitalidad de la vida moderna. Sus pinturas, murales, películas y textiles estaban impregnados del bullicio y el ritmo de la metrópolis. Se basó en la fotografía y en las nuevas formas de comunicación que crecieron durante la «era mecánica» del siglo XX, como la tipografía, la publicidad y el diseño gráfico. “Hubo un aumento en la publicidad, las vallas publicitarias, Hollywood y los medios de comunicación, que estaban cambiando los paisajes de la ciudad a un ritmo acelerado. La metrópolis se estaba convirtiendo en una nueva naturaleza y Léger estaba respondiendo a esto. Era un hombre consciente de que la pintura tenía que hablar de su edad y no ser creada únicamente de forma aislada en un ambiente de estudio controlado», cuenta Darren Pih, comisario en la Tate Liverpool donde se pudo ver anteriormente la muestra.

En la exposición se puede ver la fuerte influencia que ejercía sobre él su entorno y su experiencia de la vida moderna. Se han incluido colaboraciones con los arquitectos Le Corbusier y Charlotte Perriand, además de la película experimental Ballet Mécanique, que el artista hizo junto a Man Ray en 1924. Léger sigue siendo hoy día un artista que define la estética de la era moderna, a pesar de su fallecimiento hace más de 70 años. Su trabajo documenta cómo respondió a las dos guerras mundiales, sin rehuir la brutalidad, sino conservando un fuerte sentido de humanidad en todo momento.

(Fernand Léger y la vida moderna en IVAM, Valencia. Hasta el 15 de septiembre de 2019)