El arquitecto brasieño Paulo Mendes da Rocha ha fallecido este domingo 23 de mayo en San Paulo. Mendes fue uno de los grandes representantes de la escuela brutalista de Brasil, caracterizada por el empleo de líneas rectas, grandes volúmenes y acabados rudos. Con una clara herencia de Le Corbusier, la arquitectura de Mendes empleaba hormigón y grandes volúmenes que no obstante envolvían el entorno de manera orgánica, poniendo siempre a las personas y la naturaleza por delante de cualquier visión monumental. En 2006 ganó el Premio Pritzker, siendo el segundo brasileño en ganarlo después de Oscar Niemeyer. El arquitecto fue profesor durante décadas en la Universidad de San Paulo, donde tuvo prohibido dar clases durante gran parte de los setenta, ya que el gobierno militar brasileño de aquel entonces se oponía al carácter social que Mendes tenía en su producción e investigación. Sus edificios más emblemáticos se ubican en mayoría en San Paulo, como el Gimnasio Club Paulistano, uno de sus primeros proyectos, el Museo Nacional de Escultura o la renovación de la Pinacoteca del Estado. Fuera del país brasileño, Da Rocha realizó, entre otros proyectos, el Museu Nacional dos Coches de Lisboa o el Pabellón de Brasil para la Exposición Universal de Osaka de 1970.