El fotógrafo y publicista Leopoldo Pomés ha fallecido a los 87 años en Gerona. Pomés, galardonado en 2018 con el Premio Nacional de Fotografía, dedicó toda su vida a fotografiar su Barcelona natal, actuando como uno de los renovadores de la fotografía junto a otros como Ramon Masats, Oriol Maspons, Joan Colom, Ricard Terré, Colita, Francisco Ontañón, Paco Gómez, Francesc Català-Roca, Xavier Miserachs, Alberto Schommer o Gabriel Cualladó. Además, tuvo vinculación con grupos de la vanguardia artística como Dau al Set o Afal. Leopoldo Pomés erotizó a la España franquista en los años sesenta y setenta a través de imágenes creadas para el brandi Terry o las famosas burbujas de Freixenet, haciendo alarde de su condición como publicista. Esta faceta fue explotándola poco a poco a través de la producción audiovisual en publicidad, sobre todo a partir de los años 60, cuando fundó con Karin Liez el Studio Pomés, que le sirvió poco después para entrar como director creativo en la agencia de publicidad Tiempo.

Con Studio Pomés se crearon algunos de los anuncios y producciones más destacadas de los últimos años, como por ejemplo la ceremonia de inauguración del Mundial de Fútbol de España 82 o la película de la candidatura de Barcelona para los Juegos Olímpicos de 1992. Además de la fotografía y la publicidad, Pomés también tuvo tiempo para publicar varios libros como Comer es una fiesta (2004), Teoría y práctica del pan con tomate (2016); poesía que reflejó en Vidre de nit seguit de Polvo de sombras (2015); o su reciente autobiografía, que presentó este mes de junio, bajo el título No era pecado. Experiencias de una mirada. Una mirada que ahora se apaga pero que permanecerá eterna detrás de la cámara.