El pasado fin de semana falleció en Valencia el fotógrafo Jürgen Schadeberg a los 89 años. Alemán pero con ascendencia sudafricana está considerado como uno de los referentes de la fotografía en Sudáfrica, donde emigró en su juventud huyendo del auge del nazismo de su país natal. En su llegada al país comenzó a trabajar en la revista musical Drum y fotografió –durante más de 30 años– momentos claves de la historia sudafricana y del Apartheid. De sus obras destaca en la memoria de todos la imagen de Nelson Mandela –amigo personal de Schadeberg– revisitando la celda de Robben Island en la que estuvo preso 27 años. Esta imagen se ha convertido en una de los iconos del siglo XX y Schadeberg la tomó a su regreso a Sudáfrica tras haber sido obligado a abandonar el país en 1964 debido a su lucha contra la discriminación racial y las sucesivas detenciones que vivió. 

Tras salir del país se afincó en Londres y comenzó a viajar alrededor de todo el mundo realizando reportajes destinados a arrojar luz sobre los derechos humanos y la justicia social. Actualmente, la Librería Railowsky acoge desde julio una exposición dedicada a Jürgen Schadeberg y que se ha convertido, sin quererlo, en el primer homenaje al fotógrafo. Se trata de un recorrido por la vida en los bares de medio mundo a través de 45 años de documentación fotográfica y podrá verse –en principio– hasta el 30 de septiembre.