Este domingo falleció en su residencia de Madrid el artista José Luis Alexanco, uno de los grandes representantes de la escena artística española desde los sesenta. Su aproximación a la creación artística fue siempre desde el proceso, el trabajo con la materia, en lugar que los resultados en sí. Por ello, su producción se caracteriza por un interés particular en el movimiento, en la esencia móvil del arte. Más allá que la representación realista del movimiento, su intención fue la de convertir sus piezas en el movimiento mismo. Poco después de graduarse en Bellas Artes, recibió el Premio Nacional de Grabado en 1965, disciplina en la que se consolidó rápidamente con la participación en la Bienal de Grabado de Cracovia. En 1966 se encargó de coordinar el proyecto que unía a la empresa de ordenadores IBM con la Universidad Complutense, el cual daba la oportunidad a artistas de trabajar con ordenadores, generando interesantes resultados en los que se usaba el código informático al servicio de la experimentación. En el proyecto, formaron parte artistas como Elena Asins, Eusebio Sempere o Soledad Sevilla, entre otros, cuyas carreras fueron muy influidas por la experimentación tan abierta que pudieron tener en el proyecto.

En estos seminarios impartidos en la universidad, Alexanco concibió un software que llamó MOUVNT, el cual generaba esculturas tridimensionales de manera automática, un logro que le interesaba especialmente por el proceso automático más que las esculturas que se formaban. Otro de sus proyectos más innovadores fue Soledad interrumpida, que realizó en 1971 junto al músico experimental Luis de Pablo. La obra consistía en una suerte de combinación entre escultura y performance en la que 140 muñecos antropomórficos se movían gracias a un sistema de aire comprimido que diseñó el artista madrileño. Un año después, en colaboración también con De Pablo, impulsó la creación de los importantísimos Encuentros de Pamplona, los cuales iniciaron con un evento musical producido por la familia Huarte.