El artista Carlos Sánchez Pérez, conocido como ‘Ceesepe’, pintor e ilustrador de la Movida, falleció el pasado viernes en Madrid a los 60 años de edad víctima de una larga enfermedad. Ceesepe destacó por sus colaboraciones con artistas como Miquel Barceló, Javier Mariscal o Pedro Almodóvar. Sus orígenes como artista se encuentran en el mundo del cómic underground.

En 1974 entabló contacto con un grupo de dibujantes en Barcelona (Nazario, Max, Mariscal) que, por aquel entonces, empezaban a editarlos. Con este grupo y en Barcelona, Ceesepe trabajó en tebeos e ilustraciones hasta el año 1979, donde poco a poco su obra se centró cada vez más en el dibujo y derivó a la pintura.También participó en numerosas exposiciones como la celebrada en Ginebra en 1988, la galería Michel Gillet, de París en 1990; la Galería Lamblek, de Amsterdam o en la Galería Moriarty, de Madrid y trabajó para las portadas de discos de varios grupos españoles. Asimismo, el autor diseñó los carteles publicitarios de dos películas del cineasta Pedro Almodóvar, Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón y La ley del deseo.

Desde los 16 años que comenzó a dibujar se bautizó como Ceesepe (las letras de su nombre y apellidos, C,S y P) y aunque intentó inscribirse en la Academia de Bellas Artes se salió al año para ser autodidacta. Iba más acorde con su personalidad, tímida pero siempre en la calle, en los bares. Ceesepe se hizo amigo de todos, y pintó para todos. La muerte de Ceesepe es la perdida de uno de los artistas más relevantes de la Movida Madrileña, que será recordado por sus imágenes festivas y multicolores en las que plasmaba un imaginario casi onírico. Ceesepe fue amigo de El Hortelano, también fallecido recientemente y de Javier de Juan; también fue muy cercano a fotógrafos como Alberto García Alix, por su conexión con la vida canalla y de Ouka Leele, especialmente por la teatralización y el uso de la mitología en las escenas que construían su fotografía.

Aunque fue distinguido en el 2011 con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, Ceesepe, más allá de los años de la movida, no tuvo mucho recorrido en el circuito de galerías. Este artista maldito de la Movida acabó renegando de ella, y hasta su muerte siguió trabajando en su estudio, lejos de la fama de la que gozó décadas atrás. No entraba en el juego de la industria del arte y las galerías y los museos le dieron la espalda. La fotógrafa Ouka Leele, que tras enterarse de la triste noticia lamentaba que la gente “no se daba cuenta de que estaba en Madrid” un genio como él, al que ha definido como “un Toulouse Lautrec” español. “A veces iba a su estudio y me preguntaba cómo no nos dábamos cuenta de lo que teníamos en Madrid. Ahí deja una auténtica obra de arte y me sigue pareciendo alucinante, su estudio es una obra de arte y deberían convertirlo en un museo”, ha señalado en declaraciones a Europa Press la artista. Ouka Leele ha afirmado que Ceesepe fue un artista “increíble en todo lo que hizo, en su forma de hacerlo y un trabajador inagotable”. “No solo fue un gran dibujante, sino una persona de los pies a la cabeza, muy sensible”, ha concluido. “Su desaparición significa perder a uno de los referentes de la cultura más innovadora de la España democrática”, ha declarado el ministro de Cultura, José Guirao, para quien, si tuviera que destacar algún rasgo de su personalidad, sería “su profundo sentido de la amistad, del que tuve el lujo de disfrutar”.