El Museo Picasso de Málaga presenta una de las grandes propuestas que marcará la agenda expositiva del verano. Se trata de Bruce Nauman. Estancias, cuerpos, palabras, muestra que podrá verse hasta el 1 de septiembre y cuyas piezas giran en torno a la forma de Nauman de entender el arte más como una actividad o un proceso que como una producción de objetos. La obra de Bruce Nauman, con abundantes referencias a la música, la danza, la literatura y la filosofía, genera en el espectador reacciones asociadas a la provocación, el conflicto, la tensión, la desorientación o la angustia, a través de la implacable repetición del lenguaje y la forma. La muestra, que es la mayor que ha tenido Nauman en España, reúne casi un centenar de obras que dan cuenta de la pluralidad significante con la que trabaja el artista norteamericano, desde instalaciones arquitectónicas, esculturas, instalaciones, neones, vídeos, hasta dibujos y serigrafías, fotografías, entre otros.

Bruce Nauman (Fort Wayne, Indiana, 1941) ha pasado más de cincuenta años inventando formas para transmitir tanto los riesgos morales como la emoción de estar vivo. Utilizando una gran variedad de materiales y métodos de trabajo, revela cómo las experiencias mutables del tiempo, el espacio, el movimiento y el lenguaje suponen una base inestable para comprender nuestro lugar en el mundo. Para Nauman, hacer y mirar arte implica «hacer cosas que no quieres hacer especialmente, ponerte en situaciones desconocidas, seguir resistencias para descubrir por qué te resistes». Su trabajo obliga al espectador a renunciar a la seguridad de lo familiar, manteniéndole alerta, siempre vigilante y recelando ante la posibilidad de ser seducido por respuestas fáciles.

 

La investigación es fundamental para Bruce Nauman y está presente como parte del proceso creativo, hallándose en su producción referentes e influencias concretas. Así, en su trabajo se advierten influencias de la música contemporánea, en relación a John Cage, la danza moderna, con referentes como Merce Cunnhingham y la literatura de autores como Samuel Beckett. Pero es la Gestalt la primera gran influencia destacada sobre el trabajo de Nauman, que se deriva de su interés por la fenomenología y el conductismo y que aplica a su indagación de la conducta humana enfrentada a situaciones desagradables o angustiosas.

El arte de Nauman siempre ha desafiado la categorización. Acuarelas, letreros luminosos de neón, instalaciones de sonido, pasillos de video: alterna constantemente entre estas y otras posibilidades, sin conformarse nunca con un estilo de firma. Pero debajo de esta gran variedad, los temas cruciales persisten, siendo la desaparición uno de esos impulsos recurrentes en sus cincuenta años de carrera.

(Bruce Nauman. Estancias, cuerpos, palabras en el Museo Picasso Málaga. Hasta el 1 de septiembre de 2019)