El nacimiento, la muerte o el paso del tiempo; tres temáticas que, a través de distintos formatos y técnicas, los artistas han querido reflejar a lo largo de la historia universal del arte. La mayoría de ellos han representado estas cuestiones a través del pincel, plasmando una escena en un lienzo: Dalí y La persistencia de la memoria (1931), Hans Baldung y Las edades y la muerte (1541- 544) o Fra Angélico y La anunciación (1430-1432) son algunos de los ejemplos más representativos. Con la inclusión del videoarte en la escena artística contemporánea, los autores comenzaron a reflejar las preocupaciones colectivas a través de la imagen en movimiento. Bill Viola, el «Rembrandt del videoarte», encabeza dicha generación.

La Fundación Telefónica ha organizado de la mano de la Fundació Catalunya La Pedrera Espejos de lo invisible, una exposición que ilustra el proceso de búsqueda del sentido de la condición humana y la transitoriedad de la vida a través de la obra de Viola. La muestra, comisariada por Kira Perov, ofrece un amplio recorrido por la trayectoria del artista con más de 20 obras significativas: desde The Reflecting Pool (1977-1979), en las que Viola explora con su propio cuerpo «las posibilidades que puede ofrecer la imagen electrónica», hasta las cuatro obras de la serie Mártires (2014) «donde incorpora la tecnología más puntera realizando producciones muy complejas con actores y sofisticados efectos de cámara». 

Bill Viola (Nueva York, 1951) cursó estudios experimentales en el College of Visual and Performing Arts, Syracusa University, Nueva York. Entre otras, en 1997 el Whitney Museu de Nueva York realizó una muestra retrospectiva de sus últimos 25 años de trabajo, una exposición que posteriormente itineró por los museos más importantes de Estados Unidos y Europa. También ha traído su obra a España en varias ocasiones, la última entre 2018 y 2019, cuando la Junta de Castilla-La Mancha promovió el proyecto Bill Viola: vía mística, mediante el cual se expusieron cuatro de sus obras en cuatro sedes históricas del casco histórico de Cuenca.

(Bill Viola. Espejos de lo invisible. En la Fundación Telefónica, Madrid. Desde el 6 de febrero hasta el 17 de mayo de 2020)