Es una buena noticia que un centro de arte en Madrid dedique una exposición al humor. Comisariada por Mery Cuesta, el Centro de Arte 2 Mayo (CA2M) presenta Humor absurdo. Una constelación del disparate en España, una exhaustiva muestra sobre el paradigma de la risa surrealista. A través de distintos materiales (desde los Disparates de Goya, hasta La hora chanante o Chiquito de la Calzada) se traza una constelación sobre el desarrollo de lo absurdo en la cultura española.

El recorrido empieza en Goya, pero no se sigue un criterio cronológico, sino que se presentan distintos bloques temáticos para explorar los recursos y la morfología del humor. Esto incluye desde las yuxtaposiciones de formas heterogéneas (el collage es una técnica recurrente, por la posibilidad de generar nuevas asociaciones a través del corta- pega), hasta la animalización o la prosopopeya. En la vanguardia de principios del s. XX encontramos ejemplos de todo esto, como los famosos discursos de Gómez de la Serna o el imaginario expresionista de Gutiérrez Solana. Pero lo divertido (y en este contexto es apropiado el término) es la mezcla de distintos materiales procedentes de diferentes períodos históricos: en el bloque de Vanguardia y humor  vemos obras de Equipo Crónica, La Codorniz, Amparo Segarra o Las Bistecs; en Costumbrismo absurdo: José Luis Cuerda, Gila o Forges. En Dislates y disloques conviven Tono y Mihura, Jardiel Poncela, Chiquito de la Calzada o Gomaespuma; en Humor surrealista, Dalí, Gloria Fuertes o Faemino y Cansado. Vida doméstica es el apartado dedicado a Millán Salcedo, Tip y Coll, Pedro Reyes o Bestué y Vives. Con un alcance más colectivo, El individuo frente al sistema incluye a Cesc, Miguel Brieva, Mingote o Patricia Gadea. Uno de los bloques más impactantes es Muerte, donde se aborda un tabú del arte contemporáneo, pero también de la vida social: el suicidio. A través de viñetas de Summers, Chumy Chúmez, Hermano Lobo o Flavita Banana se trata una cuestión compleja y silenciada a través de la «terapia de choque» del humor. Por último, Más allá incluye el humor disparatado de Muchachada Nui, Edgar Neville, Eugenio e Hidrogenesse, entre muchos otros autores y autoras.

Uno de los aciertos de la exposición es el alcance a distintas generaciones: se pueden sentir apeladas aquellas que vivieron el franquismo y los ochenta, así como la que creció en los noventa con figuras como Martes y Trece (se recomienda especialmente revisitar en la exposición el vídeo sobre los premios Goya de los humoristas). También pueden encontrar aquí referentes las generaciones más jóvenes que siguen las viñetas  de Flavita Banana vía Instagram. De hecho, en la inauguración tuvo lugar el concierto en directo de Ladilla Rusa, atrayendo así a un público que consume desde hace años humor a través de la música y de nuevas plataformas audiovisuales. Por otro lado, (y quizá como confirmación de que el humor siempre está vivo) los últimos acontecimientos convierten algunas piezas en una suerte de homenaje póstumo: la proyección de un fragmento de la mítica Amanece que no es poco de José Luis Cuerda (fallecido recientemente) adquiere un valor simbólico añadido. Otro de los aciertos es recoger en el discurso curatorial una metacrítica sobre el predominio de la posición masculina en el humor. Dado que es un espacio de enunciación política y de empoderamiento, los ejemplos de humoristas femeninas son más bien escasos a lo largo de la historia. La exposición también recoge el tratamiento de la mujer en épocas como el destape, donde la mirada está claramente construida desde la mirada y la sexualidad patriarcal.

(Humor absurdo. Una constelación del disparate en España.  En el Centro de Arte 2 de mayo, Madrid. Hasta el 28 de junio de 2020)