El pasado 20 de enero Miguel Falomir, director del Museo Nacional del Prado, anunciaba su nueva línea de programación del 2021 que incluye la reorganización de su colección en la que se otorgue más protagonismo a las mujeres que la componen. A pesar de ya haber seguido esta línea el año pasado con Invitadas recibió críticas por parte de colectivos feministas, como el MAV, denunciaban la ausencia de perspectiva de género por parte de la organización, así como el punto de partida en la que se concibe a las artistas como invitadas. Además, se revelaba la falta de contenido en la muestra y la escasez de obras firmadas por mujeres, aún cuando la evidencia historiográfica demostraba que se podría haber hecho una investigación más profunda en la que se reivindicase el papel las aportaciones de las mujeres en el arte en diversos momentos de la historia.

Ahora el museo abre este año, continuando con su objetivo de visibilizar a las mujeres artistas y planteándose el museo de manera más inclusiva. Esto se focalizará especialmente en el siglo XIX por su especial presencia en la colección que se complementará con nuevas adquisiciones. Asimismo, se menciona la intención de crear una beca exclusiva para investigar la obra de mujeres artistas. Por otro lado, tal y como indica Falomir, el criterio para reestructurar no será sólo la perspectiva de género, sino también incorporar arte fuera de los márgenes tradicionales occidentales. Además de estas cuestiones estableció el futuro de las salas o las siguientes exposiciones como Tornaviaje. Arte Iberoamericano en España. 

 

(Presentación de actividades para el 2021 del Museo Nacional del Prado)