Mecànic Barcelona acoge hasta el 15 de mayo la exposición Desobediencias: una caja de herramientas, una muestra colectiva que quiere reflexionar sobre algunas formas utilizadas por la sociedad a la hora de ejercer la desobediencia social pero sin tratar revoluciones sociales concretas y realizando una visión global a través de artistas comprometidos. La muestra está divida en seis partes tratada de manera, más o menos, fotográfica. La primera sección es Filosofía, este es el primer paso para despertar la desobediencia y para ello se realizarán charlas con filósofos que piensan en temas sociales que tienen como objetivo el cambio social a través de una reflexión colectiva. El papel es el segundo apartado y se centra en la importancia del papel en el apoyo histórico para la transmisión de las ideas y cómo ha sufrido la censura en el pasado. Magalí Avezou presentará una selección de publicaciones desobedientes internacionales. De aquí pasamos a Fotografía, un medio perfecto para denunciar realidades injustas y un espacio en el que recibirá protagonismo Nicolas Descottes.

Teléfono móvil es el cuarto apartado en el que Tanit Plana lo presenta como herramienta democrática para la desobediencia. Un aparato ligado al control sobre los usuarios y estigmatizado como un símbolo de consumismo. Aquí se hará una relectura como una herramienta de denuncia, un testimonio que muestra los abusos de poder de las autoridades. Por otro lado, Inventario de artefactos aporta un abanico de posibilidades que se han utilizado en actos de desobediencia civil y protesta. Y, por último, Canciones, música protesta y eslóganes cantados en las manifestaciones y que muchas han quedado integradas en nuestra cultura.

(Desobediencias: una caja de herramientas en Mecànic, Barcelona. Desde el 28 de marzo hasta el 15 de mayo de 2019)