En un espacio que está dedicado a lo fugaz y a lo emergente… ¿puede haber memoria o capacidad de retorno?, ¿cómo recoger estas historias y qué potenciales albergan? Ante la imposibilidad de verlo todo, ¿por dónde empezamos? Del todo imposible explora estas ideas desde la mediación, el comisariado y la creación utilizando para ello diez intervenciones artísticas que tratan los límites, las posibilidades y los potenciales de la Sala de Arte Joven, lugar donde se puede visitar la exposición hasta el 1 de noviembre. Esta muestra ha sido uno de los proyectos ganadores de la XI edición de la convocatoria Se busca comisario, que facilita el acceso al mundo profesional de jóvenes comisarios.

Este proyecto ha sido llevado a cabo por Christian Fernández Mirón, que propuso diez colaboraciones con agentes y colectivos de diferentes generaciones: Miriam Fernández Lara, Jordi Ferreiro, Mateo Maté, Clara Moreno Cela, Desmusea, GVIIIE, Onyx, Antonia Viau, Miguel Ángel Rebollo y AMECUM (Asociación de Mediadoras Culturales de Madrid). Esta participación configura una muestra coral sobre los límites del arte joven y la imposibilidad de la memoria situada desde y sobre la trayectoria (tanto pasada como futura) de la propia sala.

Miriam Fernández Lara arroja luz sobre lo invisible y desempolva los estratos de su memoria. Jordi Ferreiro oxigena aquel confeti que habita su sistema de ventilación, el resultado de un accidente lúdico-festivo. Mateo Maté expuso como joven emergente y regresa hoy como artista establecido, desvelando una serie de curiosos incidentes y reparaciones simbólicas. La vídeo-instalación de Clara Moreno Cela explora la imposibilidad de ser una sola cosa, junto al mural de GVIIIE. Desmusea plantean un particular libro de visitas, jugando con formatos contemporáneos de participación y retorno. Onyx transporta al futuro, a cuando la Sala de Arte Joven cumpla treinta y cinco años (edad límite para poder exponer en su interior). Con Antonia Viau a través del sonido y Miguel Ángel Rebollo a través del dibujo, se afrontan los límites del llamado “arte joven”. Finalmente, AMECUM invita a habitar un espacio dedicado a la colectividad, acogiendo a su vez dos proyectos del pasado de esta sala: los carteles confesionales de El canto punzante y la Residencia de plantas.

(Del todo imposible en Sala de Arte Joven, Madrid. Desde el 9 de septiembre hasta el 1 de noviembre de 2020)